Técnicos de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional se encuentran ya en Lisboa con motivo de la cuarta revisión trimestral del programa de ajustes luso, durante la que está previsto analizar el aumento del paro de los últimos meses.

En declaraciones a EFE, un portavoz de la troika -nombre con el que se conoce a la UE, el FMI y el Banco Central Europeo, entidades prestatarias del rescate a Portugal- confirmó hoy que el desempleo será uno "de los parámetros a estudiar" para comprobar si existe algún "problema adicional".

Del visto bueno de los técnicos depende la liberación de un nuevo tramo de la ayuda a Portugal, en este caso por valor de 4.000 millones de euros.

Durante las dos próximas semanas, los responsables de la misión se reunirán con los ministerios de Finanzas y Economía, el Banco de Portugal, empresarios, sindicatos y partidos políticos con el objetivo de testar el cumplimiento de los objetivos acordados a cambio del rescate.

El paro se situó en el primer trimestre de este año en el país en el 14,9 %, dos puntos y medio más que hace justo un año y muy por encima de los cálculos iniciales del Gobierno luso, de signo conservador, cuyas estimaciones hablaban en octubre de una tasa media del 13,4 % para 2012.

De hecho, las últimas cifras divulgadas hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) apuntan a que el desempleo seguirá creciendo en 2013, contrariamente a lo previsto hasta ahora, y que se disparará hasta el 16,2 %.

En su informe de conclusiones, la anterior misión técnica de la troika, llevada a cabo en el mes de febrero, ya alertaba de que "el deterioro del entorno macroeconómico y, en particular, el aumento más rápido de lo esperado del paro, están empezando a afectar a la ejecución presupuestaria".

Otro de los asuntos que centrarán la atención de los técnicos de la UE, el BCE y el FMI durante esta visita será la evolución de "las deudas que mantienen los ayuntamientos con empresas privadas".

"Tenemos que ver las finanzas locales y cómo se encuentran las cuentas de Madeira para comprobar que no hay más sorpresas", subrayó este mismo portavoz.

Desde la Asociación Nacional de Municipios Portugueses (ANMP) se ha solicitado insistentemente al Ejecutivo en la necesidad de contar con más fondos para poder pagar sus deudas con proveedores, lo que en su opinión ayudaría a hacer fluir la economía nacional.

La región autónoma de Madeira merecerá un capítulo aparte en el análisis de los técnicos después de que Lisboa decidiera prestarle 1.500 millones de euros para salvarla de la bancarrota debido a un "agujero" inesperado detectado en septiembre de 2011 en sus cuentas públicas, lo que dificultó el cumplimiento de las metas de reducción del déficit de Portugal.

Desde la troika subrayaron que otro punto destacado en esta cuarta revisión del programa de ajustes luso será la regularización del acceso de la banca al fondo de 12.000 millones de euros -sobre un total de 78.000 millones prestados por la UE y el FMI al país- reservado a las instituciones financieras.

El Banco Comercial Portugués (BCP), el Banco Portugués de Inversiones (BPI) y el Banco Internacional de Funchal (Banif) ya han anunciado públicamente su interés en recibir ayuda para recapitalizarse y están en negociaciones con el Gobierno luso, que a cambio obligará a reducir a la mitad el salario de sus administradores y dará entrada al Estado en su accionariado.

El portavoz de la troika precisó que asuntos como Grecia, el diseño de un plan B por si el país heleno deja el euro o iniciativas para fomentar el crecimiento económico "están fuera del marco de esta evaluación" de los técnicos a Portugal.

Desde mayo de 2011 y hasta ahora, el país ha recibido ya 53.000 millones de euros de la UE y el FMI, casi un 70 % del total de la ayuda comprometida.