La OCDE revisó al alza las previsiones sobre la economía mexicana tanto para este año, con un crecimiento esperado del 3,6 %, como para 2013, con un 3,8 %, e hizo un llamamiento a las autoridades para suprimir subsidios a la energía y mejorar la eficiencia de la petrolera estatal Pemex.

En su informe semestral de Perspectivas divulgado hoy, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) mejoró en tres décimas las expectativas de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de México para 2012 y en dos para 2013.

La organización consideró que el retraso en el ajuste fiscal no es motivo de gran preocupación en la medida en que "los niveles de las deudas son bajos, el déficit es moderado y se está llevando a cabo una consolidación gradual".

Estimó que más grave son los costos de los subsidios energéticos, a causa del tirón de los precios del petróleo, y también la "baja eficiencia" de Pemex que "limita su capacidad para incrementar la producción".

También puso el acento en que los flujos de capitales tienen que ser supervisados de cerca, sobre todo porque pueden estar en parte motivados por "consideraciones de corto plazo" (léase motivaciones especulativas) con el consiguiente riesgo de fuertes altibajos.

La OCDE recordó que el peso se ha apreciado en los últimos seis meses, que el banco central ha incrementado sus reservas, que las presiones inflacionistas y que el sistema de regulación está relativamente bien equipado para hacer frente a esa eventualidad, por lo que hay "espacio considerable" para ofrecer una respuesta.

En concreto, señaló que la tasa de interés del banco central, que está en el 4,5 %, podría reducirse más si la entrada de capitales persiste, con riesgo de desestabilización.

En cuanto a la evolución económica, constató que tras la ralentización experimentada en la segunda mitad de 2011, la producción industrial y las exportaciones han vuelto a remontar desde comienzos de año de la mano de la recuperación de Estados Unidos, su principal socio comercial.

Los autores del estudio estimaron que en este ejercicio las exportaciones deberían progresar un 4,5 % y las importaciones un 5,1 %, después de que unas y otras subieran un 6,8 % en 2011. La cadencia se acelerará en 2013 con ascensos del 6,5 % y del 6,6 %, respectivamente.

La tasa de paro, por su parte, debería continuar su tendencia ligeramente descendente y pasar del 5,2 % de media el pasado año al 5,1 % en 2012 y al 4,9 % en 2013.

El conocido como el "Club de los países desarrollados" señaló que la persistente incertidumbre en la crisis de las deudas soberanas en Europa, junto a un eventual descarrilamiento de la recuperación de Estados Unidos constituyen los principales riesgos que pesan sobre la evolución de México.