El Gobierno irlandés reconoció hoy que existen "muchas posibilidades" de que el país no pueda regresar en 2013 a los mercados internacionales para acceder a financiación independiente como consecuencia de la inestabilidad en la zona euro.

La ministra irlandesa de Asuntos Europeos, Lucinda Creighton, efectuó esas declaraciones durante un acto en el que instó al electorado de este país a votar a favor de la ratificación del tratado europeo de estabilidad en el referéndum del 31 de mayo.

Según la ministra, el "sí" a un texto que prevé imponer estrictas políticas presupuestarias a los países la Unión Europea (UE) asegurará, en caso de necesidad, el acceso de Irlanda a los fondos del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (ESM).

A partir de entonces, dijo la ministra, el Gobierno cree que será capaz de gestionar su economía sin necesidad de recurrir a "cualquier forma de rescate".

"Pero, a medida que pasa el tiempo, seamos honestos, la situación en Grecia, la situación en España, con todas las incertidumbres que rodean a la zona euro, cada vez es más difícil que (los planes del Gobierno) se hagan realidad", afirmó Creighton.

En consecuencia, advirtió de que existen "muchas posibilidades" de que Irlanda no pueda regresar a los mercados internacionales y, en ese contexto, insistió, el "ESM es nuestra única oportunidad".

El primer ministro irlandés, Enda Kenny, también advirtió hoy que no habrá otra consulta popular si los irlandeses rechazan la ratificación del tratado de estabilidad en el referéndum del 31 de mayo.

"No habrá una segunda oportunidad, será una votación única", dijo Kenny en referencia al pasado de este país en cuanto a referendos.

En 2008, los irlandeses ya rechazaron en una consulta popular el Tratado de Lisboa, aunque un año después dieron el "sí" a un texto modificado.

Fue el año del comienzo de la grave crisis económica que afecta a Irlanda, si bien su verdadera magnitud no se conoció hasta mucho después, con la llegada en diciembre de 2010 del rescate de la UE y el FMI.

En 2002, los irlandeses volvieron a aprobar en las urnas el Tratado de Niza, pero solo después de haberlo rechazado un año antes y obligar a introducir ciertos cambios en ese texto.

A poco más de una semana del referéndum, las últimas encuestas otorgan al "sí" un apoyo del 53 % y un 31 % al "no", mientras un 16 % del electorado irlandés se declara aún "indeciso".