El Ejército de Colombia restó hoy importancia a la difusión de varios correos electrónicos en los que militares retirados plantean la necesidad de retirar del Gobierno al presidente Juan Manuel Santos, los cuales fueron conocidos el pasado fin de semana y que han generado incertidumbre en el país.

El comandante del Ejército de Colombia, general Sergio Mantilla, indicó que los autores de esos escritos, el general retirado Eduardo Santos Quiñones y el exmayor Jorge Galvis, "son personas particulares" que no ostentan ningún "puesto o representatividad en la fuerza ni entre los retirados".

"A mi modo de ver se le está dando una importancia a unos comentarios de unas personas privadas", indicó Mantilla, al descartar que la intención de dar un golpe de Estado en Colombia sea el sentir de los militares en activo y del grueso de retirados del país suramericano.

Los mensajes que cruzaron los dos militares en retiro fueron divulgados por el informativo de la emisora pública bogotana Canal Capital, que destacó un aparte en el que Galvis pide a los militares que "le pongan las cartas sobre la mesa" a Santos para que cumpla sus promesas de campaña o que sea "removido".

Además, proponen que se designe un Gobierno provisional y se convoquen elecciones en seis meses.

Por su parte, el general Jaime Ruiz Barrera, presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro (Acore), a la que los dos interlocutores pertenecen, matizó el lunes el sentido de la carta: "Golpe de Estado, no; golpes de pecho, que es diferente".

Las promesas electorales a las que los dos militares retirados hacen referencia en la carta son compromisos del presidente en torno a temas salariales y problemas de seguridad y bienestar social que afrontan las reservas.

También se refieren a la intención de promover un fuero militar, lo que al cabo de casi dos años de Gobierno no se ha resuelto.

En ese sentido, Mantilla afirmó hoy que el Gobierno de Colombia ha dado numerosas muestras de compromiso "total" y "mensajes muy claros" para solucionar la situación del fuero militar en el país.

Este debate, que ha causado malestar entre organizaciones humanitarias ante la posibilidad de que se propicie la impunidad, prosigue en el Congreso.

El fuero militar implica una reforma constitucional para especificar las competencias de la Justicia ordinaria y de la castrense y ver en qué casos será un tribunal especial el que juzgue a miembros de la fuerza pública por los crímenes que cometan en su ejercicio profesional.

El analista León Valencia dijo a Efe que si bien las manifestaciones de estos militares en reserva "de bajo rango" no constituyen una "amenaza que tenga un poder muy grande", son elementos que desestabilizan y "buscan fuerza para negociar y hacer presión sobre el fuero y otras políticas de su interés".