Un avión de US Airways que volaba de París a Carolina del Norte fue desviado el martes a Maine luego que una pasajera francesa entregó una nota a una sobrecargo en la que le dijo que tenía un dispositivo implantado quirúrgicamente.

El FBI y el Departamento de Seguridad Nacional advirtieron el año pasado a las aerolíneas que los terroristas contemplaban ocultar bombas implantadas quirúrgicamente dentro de personas para evadir la seguridad aeroportuaria.

No hay pruebas de que la aeronave haya estado en peligro, dijeron las autoridades. Un examen realizado por dos médicos a bordo del avión descubrió que la pasajera, una ciudadana francesa nacida en Camerún, no tenía cicatrices ni incisiones, dijo la senadora federal por Maine Susan Collins, quien fue informada por el jefe de la Agencia de Seguridad en el Transporte John Pistole.

"Hemos visto información de inteligencia que identifica bombas implantadas quirúrgicamente como una amenaza para la transportación aérea", dijo Collins, quien integra la Comisión de Seguridad Nacional.

Dos jets F-15 escoltaron al vuelo 787 con 179 pasajeros y nueve tripulantes al Aeropuerto Internacional de Bangor, donde aterrizó poco después del mediodía.

Tony Caruso, gerente interino del aeropuerto, dijo a reporteros que la pasajera fue sacada del avión luego de que éste fue remolcado a una sección remota del puerto.

El avión estaba a unos 40 minutos de Bangor cuando las autoridades locales recibieron el aviso de alerta, dijo Caruso. Los demás pasajeros fueron llevados a una zona segura del aeropuerto antes de que se les permitiera volver al jet, el cual despegó nuevamente tres horas y media después rumbo a Charlotte, Carolina del Norte.

El representante federal Peter King, quien fue informado sobre el asunto, dijo que la mujer detenida viajaba sola, sin equipaje registrado, y que planeaba permanecer en Estados Unidos durante 10 días.

El FBI realiza una investigación.

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Los periodistas de The Associated Press Eileen Sullivan, en Washington, David Sharp y Clarke Canfield, en Portland, Maine, y Denise Lavoie y Jay Lindsay, en Boston, contribuyeron a este despacho.