El presidente Rafael Correa aseguró que no es antiestadounidense pero que jamás permitirá que se afecte a la soberanía de Ecuador.

"No hay problema de tener una base norteamericana en Ecuador, poder dar permiso para que instalen esa base, siempre y cuando nos den permiso para instalar una base ecuatoriana en Miami", expresó el gobernante en una entrevista que le hiciera el activista Julian Assange para la cadena de televisión Rusia Today, que la presidencia difundió el martes.

"Quiero y admiro muchísimo al pueblo de Estados Unidos, de ninguna manera, sería antiestadounidense, pero siempre voy a llamar las cosas por su nombre y si hay políticas internacionales, de EE.UU, perniciosas para mi país y para nuestra América, las denunciaré frontalmente", agregó.

Assange le preguntó sobre libertad de expresión en Ecuador, a lo que Correa respondió que "no nos engañemos, saquémonos esas falsedades y esos estereotipos de gobiernos malvados persiguiendo angelicales y valientes periodistas y medios de comunicación. Frecuentemente es al revés, esta gente disfrazada de periodista trata de hacer política, desestabilizar a nuestros gobiernos para evitar cualquier cambio en esta región y perder el poder que siempre han ostentado".

Correa enjuició al diario El Universo por difamación y un juez sentenció a inicios de este año a sus tres directores y un columnista del rotativo a pagar una indemnización de 40 millones de dólares al mandatario y a tres años de prisión por difamación penal.

Otros dos periodistas que escribieron un libro acerca de las relaciones contractuales entre el hermano mayor de Correa, Fabricio, y el estado, lo que estaba prohibido por ley, también fueron sentenciados en primera instancia al pago de 2 millones de dólares.

Poco después de las sentencias, Correa los perdonó con lo cual extinguió las responsabilidades económicas y penales de los sentenciados.