La policía boliviana desbarató una segunda banda de asaltantes que estrangulaban a sus víctimas, después de la muerte de un periodista deportivo.

La policía allanó el martes la casa del principal sospechoso y encontró mochilas que presumiblemente pertenecerían a otras víctimas de los llamados "cogoteros" que asaltaron y mataron al periodista deportivo Eugenio Aduviri del diario La Razón.

El cuerpo de Aduviri fue encontrado el sábado en una carretera que contacta la ciudad de La Paz y la vecina de El Alto.

El director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCN), coronel Jorge Toro, informó que se detuvo inicialmente a dos sospechosos.

En marzo, los hermanos Verónica y Víctor Hugo Peñasco, periodista indígenas, delincuentes los estrangularon al abordar un transporte cuando una madrugada se dirigían a trabajar. Hay cinco sospechosos de este crimen detenidos, gracias a que uno de ellos utilizó el teléfono de una de las víctimas para hablar con un cómplice, según la policía.

Toro dijo que en las requisas del martes se encontraron mochilas con manchas de sangre, lo que hace presumir que el grupo de delincuentes tiene varios casos y que su peligrosidad era bastante alta.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo el fin de semana que el periodista aún estaba vivo cuando fue lanzado del vehículo en el que fue atacado y que pudo haber muerto por el golpe que se dio al golpear su cabeza con el piso.

Habitualmente los llamados "cogoteros" viajan en microbuses que simulan ser de transporte público para atrapar a sus víctimas, a las que ahorcan con una bufanda mientras les roban el teléfono celular y el dinero que llevan. Los asaltos ocurren en la madrugada y los cuerpos son arrojados en descampados.