Uno espera años para ver una nueva película de Cronenberg en Cannes y entonces llegan dos al mismo tiempo.

El maestro del cine macabro David Cronenberg exhibe "Cosmopolis" en el festival de cine el viernes, pero primero se estrenaría "Antiviral", la ópera prima de su hijo, Brandon Cronenberg.

El filme — una especie de sátira de terror sobre la cultura de las celebridades — sigue a fanáticos dispuestos a pagarle a una clínica para que los infecte con las enfermedades de sus ídolos, y compite en la sección Una Cierta Mirada, enfocada en talentos emergentes.

Las comparaciones entre padre e hijo son inevitables. "Antiviral" se enfoca en los modos turbios en que los cuerpos pueden traicionar a sus propios dueños, y su entusiasmo por la sangre recuerda películas de David Cronenberg como "Scanners" ("Mentes destructoras") y "La mosca".

Brandon dice que no creció viendo las películas de su padre, indudablemente para adultos, aparte de la cinta sobre carreras de autos "Fast Company". Cualquier similitud debió haberle pasado por los genes.

"No creo que tenga la distancia suficiente de su trabajo como para que me influya del modo en que creo la gente suele decir", dijo el director de 32 años durante una entrevista en una terraza con vista a la marina de Cannes. "Es mi padre, así que creo que me ha influido como tal — compartimos genes, crecí con él, tenemos una relación muy buena. ¿Como cineasta? Quizá estando cerca, pero no como cineasta en el sentido clásico".

"Antiviral" tiene como protagonista a Caleb Landry Jones ("X Men: First Class") como un técnico de la clínica que sin querer se convierte en un conejillo de Indias para las infecciones de celebridades, y a Sarah Gadon cuyas enfermedades estelares se convierten en las más vendidas de la empresa.

Para mezclar más las cosas entre las películas de los Cronenberg, Gadon también participa en "Cosmopolis" e interpretó a la esposa del psicoanalista Gustav Jung, Emma, en "A Dangerous Method" ("Un método peligroso") de David Cronenberg. El padre y el hijo comparten al mismo director de casting.

El Cronenberg menor dijo que la idea principal de "Antiviral" le llegó durante un sueño en medio de una fiebre por una enfermedad repentina.

"Estaba delirando y obsesionándome con el aspecto físico de la enfermedad, el hecho de que había algo en mi cuerpo y en mis células que venía del cuerpo de alguien más y comencé a pensar que había una intimidad extraña con esa relación", dijo. "Después de eso traté de pensar en un personaje que vería la enfermedad de esa forma y pensé: un fanático obsesionado con una celebridad".

"La cultura de las celebridades está completamente obsesionada con el cuerpo. ¿Quién tiene más celulitis, quién tiene hongos en los pies? La cultura de la celebridad convierte al cuerpo en un fetiche por completo y así me pareció que la película debería hacer al cuerpo un fetiche, en una forma muy grotesca".

Filmada en blancos antisépticos y rojos sanguinarios ("la sangre es increíblemente visible sobre el blanco", dijo el director sobre su elección), la película crea un mundo macabro en el que los admiradores no sólo compran virus de diseñador, sino que comen "filete de celebridad" creado con las células de algunos elegidos.

Quizá suene como una idea extrema, pero la realidad podría superar pronto a la ficción. Esta semana, una casa de subastas causó escándalo al poner a la venta un frasco con sangre del ex presidente Ronald Reagan.

"Alguien me dijo que vieron a Sarah Michelle Gellar en un programa de entrevistas y que estaba enferma, entonces amenazó con contagiar a todo el público y todos se levantaron para aplaudir", dijo Cronenberg.

"Eso pasó cuando estábamos a medio editar la cinta, y pensé: 'Tenemos que terminar esta película o será una obra satírica obsoleta'''.

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Jill Lawless está en Twitter como http://Twitter.com/JillLawless