Apple, la compañía más valiosa del mundo y la que revolucionó el teléfono móvil, avanzó casi 6% el lunes e impulsó las principales acciones estadounidenses, que cerraron en alza tras una semana de pérdidas.

El Standard & Poor's 500, en el cual Apple representa el 4%, tuvo su mejor jornada en casi cinco semanas. El índice tecnológico Nasdaq, donde Apple representa el 12%, registró su mayor ganancia diaria del año.

Facebook no tuvo nada que ver. La gigantesca red social, en su segundo día de cotización como compañía pública, cayó 11% mientras el resto del mercado dio un salto.

El índice industrial Dow Jones avanzó 135,10 puntos, 1,1% y terminó en 12.504,48 puntos.

Se trató de un cambio pronunciado de su comportamiento más reciente, luego de una persistente preocupación de los inversionistas sobre la endeudada Grecia. El Dow bajó en cada una de las últimas seis jornadas y la semana pasada tuvo su peor desempeño desde noviembre.

El S&P ganó 20,77 y concluyó en 1.315,99. El índice compuesto Nasdaq, con predominio de las emisoras de alta tecnología, subió 68,42 a 2.847,21.

Además de Apple, los inversores — desesperados por buenas noticias — se aferraron a las declaraciones hechas el fin de semana por el primer ministro chino, Wen Jiabao, quien se comprometió a impulsar el crecimiento del país, un cambio frente a su tono retórico anterior, que se centraba principalmente en controlar la inflación.

Las ganancias fueron generalizadas, pues se registraron en nueve de los 10 grupos industriales del S&P. La rama de telecomunicaciones fue la única que bajó. Por cada acción que retrocedió en la Bolsa de Valores de Nueva York, alrededor de cinco avanzaron.

Los índices principales de Francia y Alemania cerraron en alza, al contrario de los de Grecia y España. El índice británico FTSE 100 ganó 0,6% y terminó en 5.298,78 puntos, mientras el barómetro alemán DAX sumó 0,6% a 6.310,93 puntos. El índice francés CAC-40 agregó 0,3% a 3.015,85.

No estaba claro si las alzas en Estados Unidos significaban un punto de inflexión o un alivio momentáneo. En Europa reinaban las tensiones.

El viceministro de Hacienda alemán habló con desdén de un plan impulsado por el presidente francés que obligaría a Alemania y las economías europeas más fuertes a financiar "eurobonos" para respaldar a países más débiles como Grecia y Portugal. Se ordenó a Bankia, un banco nacionalizado por el gobierno español, encontrar fondos para posibles préstamos incobrables.

Los gobernantes de los 27 países de la Unión Europea prevén una reunión informal en Bruselas el miércoles, aunque parece difícil que elaboren un plan firme antes de las elecciones griegas en junio.