La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, cuestionó hoy las medidas tomadas por Europa para enfrentar la crisis porque considera que conducen a una recesión y aseguró que su país resistirá a las turbulencias externas.

En Europa "en vez de buscar el crecimiento, están produciendo una de las mayores recesiones de las que se tenga noticia", manifestó la presidenta en un acto en la ciudad de Laguna, en el sureño estado de Santa Catarina.

Rousseff, que defiende la adopción de políticas anticrisis que estimulen el crecimiento y la generación de empleo, consideró "un absurdo, una desesperanza" el hecho de que "algunos países europeos tengan tasas de desempleo que nosotros (Brasil) no concebimos".

Tras reiterar que "hay países en los que la mitad de la población joven está desempleada", la mandataria señaló que esa situación compromete el futuro de un país.

Rousseff destacó que Brasil puede resistir a las turbulencias externas porque tiene "un conjunto de armas" para tal fin, entre las que mencionó las abultadas reservas internacionales, que rondan los 374.000 millones de dólares.

"Me preguntaron el otro día si estábamos preparados para lo que pueda acontecer en Europa. Yo puedo asegurarles que estamos cien por cien preparados, 200 por ciento preparados, 300 por ciento preparados. Nosotros vamos a resistir la crisis creando empleo, invirtiendo en infraestructura", agregó la mandataria.

La presidenta recurrió a una parábola para comparar la vulnerabilidad de Brasil ante las crisis de hace algunos años con la actual y reiteró que el gigante suramericano está en condiciones de enfrentar cualquier sobresalto financiero.

"Si ustedes se acuerdan bien, en el pasado el mundo estornudaba y nosotros agarrábamos una neumonía. Hoy, nosotros no agarramos neumonía", manifestó.

En la misma línea se expresó el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, quien defendió la solidez de los pilares macroeconómicos de Brasil, los "colchones de liquidez" en divisa extranjera acumulados y las medidas para mejorar la competitividad en el contexto de elevada volatilidad externa.

El presidente de la autoridad monetaria señaló en un seminario en Sao Paulo que el escenario en los mercados internacionales continúa siendo de volatilidad y la perspectiva es de bajo crecimiento para los próximos años.

Para Tombini, la economía de EE.UU. será la más dinámica a escala mundial, con una perspectiva de "expansión moderada y gradual reducción del nivel de desempleo".

La economía de Brasil se acelerará a lo largo de este año gracias a la demanda interna y a la flexibilización de las condiciones monetarias y financieras, según Tombini.

También destacó que la inflación avanza hacia la convergencia con la meta prevista y precisó que la crisis internacional tiene impacto de neutro a desinflacionario para la economía brasileña.

A pesar del optimismo oficial, el boletín Focus, que publica semanalmente el Banco Central con base en las proyecciones de los economistas de los bancos privados, redujo hoy la previsión de crecimiento de la economía brasileña para este año del 3,20 al 3,09 por ciento.

En el mismo informe, la previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para 2013 subió del 4,30 al 4,50 por ciento.