El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, participa hoy en la sesión de clausura de la cumbre de la OTAN, donde ha presentado a España como un socio fiable con la organización y donde ratificará el compromiso con Afganistán y con el calendario de retirada de los aliados.

Tras una primera jornada centrada en la crisis económica debido a su reunión con la canciller alemana, Angela Merkel, Rajoy volverá hoy al McCormick Place, donde se celebra la cumbre, para tomar parte en los debates sobre el futuro de Afganistán.

El Gobierno español ha avanzado ya su intención de no abandonar el país antes de la fecha acordada por los aliados -finales de 2014- y ha garantizado también que asumirá su responsabilidad en la nueva misión que la OTAN quiere poner en marcha después para apoyar a las fuerzas de seguridad afganas.

Este año España ha destinado 443 millones de euros a la misión ISAF de Afganistán y desde que comenzó su participación en ella, en 2002, la presencia de los soldados españoles ha costado 2.040 millones.

Rajoy dejó ayer claro ante los socios de la Alianza que los recortes en los presupuestos de Defensa no pueden afectar "a la obligación de los gobernantes de garantizar la seguridad de los ciudadanos, en un mundo donde aparecen nuevos riesgos".

Abogó en el plenario por la cooperación entre países para aumentar la eficiencia en las operaciones y, como ejemplo de la "solidaridad" necesaria dentro de la organización, destaco el acuerdo entre España y Estados Unidos para que la base de Rota (Cádiz) se integre en el escudo antimisiles.

Rajoy, acompañado de sus ministros de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y de Defensa, Pedro Morenés, emprenderá vuelo hacia Madrid tras acabar la cumbre.