El presidente de EE.UU., Barack Obama, bromeó hoy sobre las salidas nocturnas en su ciudad de adopción, Chicago, donde se está celebrando la cumbre de la OTAN.

"He oído de unas pocas personas que no son miembros de la OTAN que se divirtieron en la ciudad la pasada noche. Espero que no haya historias en la prensa", ironizó Obama en la apertura de la última jornada de la cumbre, que concluye hoy.

Precisamente fue la prensa la que destapó el escándalo con prostitutas en el que se vieron involucrados militares y agentes del Servicio Secreto estadounidense en abril en Colombia en vísperas de la Cumbre de las Américas.

Según las investigaciones, seguidas minuciosamente por la prensa estadounidense, algunos miembros del Servicio Secreto contrataron a prostitutas en Cartagena (Colombia) que fueron llevadas al hotel donde se alojaba el destacamento de seguridad antes de que llegara Obama para asistir a la Cumbre de las Américas.

Aunque la prostitución es legal en esa ciudad, según la comisión del Congreso que está investigando los hechos el comportamiento de los agentes viola el código de conducta del Servicio Secreto, encargado de la protección del presidente de EE.UU., compromete la seguridad de su misión y daña la imagen del país.

Obama también se quejó en broma este domingo de que no le dejan disfrutar de su ciudad.

"No me dejan que me divierta", dijo volviéndose a la prensa con media sonrisa rodeado, como siempre, de los agentes que velan por su seguridad.

Desde que dejó Chicago en 2009 para instalarse en Washington, en el número 1600 de Pennsylvania Avenue, donde se encuentra la Casa Blanca, Obama ha expresado en numerosas ocasiones que echa de menos la Ciudad del Viento, en la que inició su carrera política.