El presidente Evo Morales cambió de forma sorpresiva el lunes al comandante de la policía una semana después de que la ministra anticorrupción denunciara al jefe policial por amenazas a ella y su familia.

Sin embargo, el mandatario no hizo mención a las denuncias y agradeció los servicios del general Jorge Renato Santiesteban, presente en la ceremonia de juramentación del nuevo comandante, el coronel Víctor Santos Maldonado.

Santiesteban es el principal investigado por el ingreso irregular de 54 cadetes a la academia policial. La ministra de Transparencia y Lucha contra la Corrupción Nardy Suxo lo acusó de amedrentarla.

"Nunca amenacé, no hice las cosas de que me acusan", dijo el jefe destituido y agregó que es víctima de una "conspiración y guerra sucia" promovida supuestamente por sus propios camaradas.

La policía es la institución menos creíble del país y algunos de sus miembros han sido denunciados e investigados por supuesta corrupción y hasta por complicidad con la delincuencia.