Los manifestantes y activistas que han pasado el fin de semana organizando marchas y protestas contra la cumbre de la OTAN en Chicago continuaron hoy con sus reclamos frente a las oficinas del constructor aeroespacial Boeing, que por ese motivo decidió cerrar su sede corporativa.

Uno de los líderes de la Coalición contra la OTAN/G8, Andy Thayer, aseguró que el cierre de las oficinas es considerado por los activistas como una victoria, y añadió que la empresa representa "lo peor de lo peor" de ese 1 por ciento al que ellos denominan "superricos", informó el diario Chicago Tribune.

La gran manifestación contra la cumbre se produjo ayer en Grant Park, un parque próximo al centro de convenciones donde están reuniéndose los líderes de la Alianza.

La "contracumbre de la OTAN", como los manifestantes la han denominado, reunió a miles de personas de los más diversos grupos para decir "no" a las intervenciones militares y "trabajar por el progreso del pueblo", según proclamaron.

La reunión y la posterior caminata de los antibelicistas terminó con enfrentamientos con la Policía cuando algunos grupos se negaron a dispersarse pese a las indicaciones de los cuerpos de seguridad.

La Policía antidisturbios formó un parapeto con sus efectivos para frenar el avance de los manifestantes, pero estos hicieron caso omiso y los agentes desenfundaron sus porras para dispersar a la multitud.

Thayer deseó que las protestas de hoy transcurran con total normalidad y criticó la actitud de la Policía de Chicago durante los disturbios de ayer, que se saldaron con al menos 45 personas detenidas y cuatro heridos.