La OTAN concluye hoy su cumbre de Chicago con la definición del nuevo papel que tendrá en Afganistán a partir de 2015, una misión mucho más pequeña y centrada en la formación de las fuerzas afganas.

Más de sesenta países y organizaciones internacionales (Naciones Unidas, Unión Europea, Banco Mundial) participarán hoy en una reunión, que sigue a la cena de líderes de la OTAN del domingo, en la que se trató sobre la situación en Afganistán.

Se espera que la reunión dé un respaldo al calendario de salida progresiva de la mayoría de las tropas internacionales para finales de 2014, aunque manteniendo un compromiso global a largo plazo con ese país después de esa fecha.

El secretario general de la OTAN, el danés Anders Fogh Rasmussen, aseguró ayer que "no habrá una carrera" entre los países con tropas en Afganistán para acelerar la salida del país, incluso si el nuevo presidente francés cumple su promesa electoral de sacar a sus soldados para finales de 2012 (con dos años de adelanto).

"Nuestro calendario seguirá sin cambios", aseguró el responsable de la OTAN.

La Alianza Atlántica prevé completar para finales de 2014 el proceso de transición de la seguridad en Afganistán a manos afganas, de forma que a partir de 2015 haya en ese país una fuerza internacional mucho más pequeña que ahora, que no realice misiones de combate, sino tareas de asesoramiento y adiestramiento.

EEUU va a retirar este año ya 23.000 soldados de Afganistán, mientras que otros países repatriarán cantidades menores, como Reino Unido que prevé la salida de unos 500.

La nueva fuerza será muy diferente de la de la ISAF, que actualmente tiene 130.000 soldados.

Hoy también se discutirá la financiación de las fuerzas de seguridad afganas (ejército y policía) a partir de 2015.

Estados Unidos ha propuesto reunir 4.100 millones de dólares anuales para el período 2015-2018, e incluso ha realizado un cálculo por países. (A España le corresponderían 30 millones de dólares anuales).

Rasmussen recordó que de Chicago no saldrán cifras exactas ni finales, ya que no es una conferencia de donantes, pero basándose en algunos compromisos ya anunciados se mostró "optimista" de lograr la cifra total.

Alemania anunció la pasada semana que aportará 150 millones de euros anuales durante esos cuatro ejercicios, mientras que Australia dijo que aportará 100 millones de euros anuales.

Sin embargo, el secretario general insistió en que la financiación de las fuerzas afganas "es responsabilidad de toda la comunidad internacional".