La joven actriz británica Carey Mulligan, cuya abuela sufre alzhéimer desde hace ocho años, es desde hoy embajadora de la Alzheimer's Society, un cargo desde el que espera concienciar sobre el aumento de los casos de esta enfermedad.

Mulligan, ganadora de un premio BAFTA a la mejor actriz por su trabajo en la cinta "Una Educación" y candidata al Óscar por ese papel en la última edición, explicó a la cadena BBC que muchas de sus vacaciones infantiles las pasó con su abuela, quien en la actualidad ya no es capaz de reconocerla ni de comunicarse.

Ser testigo de la confusión y la angustia de la anciana a medida que el alzhéimer progresaba ha sido "doloroso" para toda la familia, contó la actriz, de 26 años, que debutó en el cine con un papel secundario en "Orgullo y prejuicio".

Con la campaña lanzada en el Reino Unido, dirigida principalmente a los jóvenes, Mulligan espera que el público "recuerde que los enfermos de alzhéimer son todavía personas que aún tienen historias y personalidad, y son únicas".

"Sólo necesitan interacción humana", subrayó la intérprete, que ya trabaja en nuevos proyectos cinematográficos.

Mulligan alabó asimismo el apoyo "inspirador" proporcionado por la residencia de ancianos del sur de Gales en la que vive su abuela, que en su opinión es un ejemplo de cómo se puede ayudar a estos enfermos para que vivan en buenas condiciones.

Una encuesta llevada a cabo por la firma YouGov a 4.200 británicos revela que el 44 % de ellos conoce o ha conocido a alguien con alzhéimer, la demencia más frecuente en este país, que produce la pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales.

El 61 % expresó su preocupación por la posibilidad de sufrir alzhéimer en el futuro y una cuarta parte de los jóvenes entre 18 y 24 años aseguraron que querían conocer más sobre la enfermedad.

Se estima que alrededor de 820.000 británicos padecen este tipo de demencia, lo que supone un coste anual de 23 millones de libras (27,4 millones de euros o 34,9 millones de dólares) para la sanidad pública. EFE