El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, aseguró hoy que los talibanes ya no tienen el poder de "doblegar" a su país, y se mostró dispuesto a negociar con el líder del movimiento, el mulá Omar, siempre que renuncie a la violencia.

En una entrevista a la cadena CNN durante la cumbre de la OTAN, Karzai se mostró "satisfecho" con el calendario de retirada de las tropas previsto por los aliados, aunque no se pronunció sobre las modificaciones que se acordaron durante la cita que se celebró hoy y el domingo en Chicago.

Preguntado por si los talibanes se han fortalecido, el mandatario afgano reconoció que mantienen "la capacidad de lanzar ataques y de planear atentados suicidas".

"Pero ¿tienen acaso la capacidad de conquistar Afganistán, de doblegarlo o de hacerlo retroceder? No. Afganistán ha avanzado y se defenderá", aseguró Karzai.

En cuanto al proceso de diálogo con los talibanes, impulsado por Washington y que pretende integrar a ese movimiento en la transición, Karzai se mostró "absolutamente" dispuesto a negociar con todos aquellos líderes que cumplan ciertas condiciones, como la renuncia a la violencia y el respeto a la Constitución del país.

Esa disposición incluye al mulá Omar, máximo dirigente talibán y que hasta 2001 lideró el extinto régimen afgano, con el que Karzai se mostró "dispuesto a trabajar" en el caso de que se determine su paradero exacto -desconocido desde hace más de un año- y se comprometa con las condiciones especificadas.

"Queremos integrar a todo el pueblo afgano en el nuevo proceso nacional, y darles una elección clara: si formas parte de Al Qaeda o de algún movimiento extremista, no eres bienvenido, si no, lo eres", indicó.

Karzai evitó pronunciarse sobre la falta de acuerdo entre Estados Unidos y Pakistán para que ese país reabra las rutas de paso para el reabastecimiento de las tropas de la OTAN en Afganistán, cerradas hace seis meses en respuesta a un ataque aliado en el que murieron por error 24 soldados.

El líder afgano confió en que la relación con el país vecino evolucione hacia "la expulsión de los terroristas" de su territorio, y rehusó profundizar en el estado de la cooperación con Islamabad, considerado clave para el esquema de paz y que mantiene una íntima relación histórica y los grupos islamistas de la región.