El presidente francés, François Hollande, se declaró hoy abierto a considerar todas las propuestas que los socios europeos quieran hacer el próximo miércoles, incluida la petición alemana de más reformas estructurales, pero se mostró muy reacio a una mayor flexibilidad del mercado laboral.

"De la misma manera que yo evoco los eurobonos, es perfectamente legítimo que los alemanes planteen reformas estructurales", afirmó en una rueda de prensa celebrada en Chicago, al término de una cumbre de dos días de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Preguntado si está dispuesto, en particular, a considerar una mayor flexibilidad del mercado laboral en Francia, Hollande recordó que esta ya ha sido "ampliamente" introducida en estos últimos años.

"Puedo comprender lo que propone un cierto número de socios para mejorar la capacidad de inversión y cuidar la competitividad de las empresas: forma parte del debate", afirmó.

Pero "eso no tiene que ver con la flexibilidad del mercado de trabajo, que en Francia ha sido ampliamente relajado en estos últimos años", puntualizó.

En el actual debate sobre la recuperación de la economía europea, la canciller alemana, Angela Merkel, pone el énfasis en la necesidad de que los socios profundicen en las reformas estructurales, mientras que el nuevo presidente francés subraya la necesidad de más inversiones públicas.

El enfoque francés de cara a la cumbre informal del miércoles consiste, subrayó, en pensar que dentro del llamado pacto fiscal "cada uno ha de venir con sus propuestas, sus iniciativas, y sus experiencias".

Según Hollande, al final de la discusión, para el Consejo Europeo de finales de junio, los socios europeos deberán poder extraer conclusiones prácticas que puedan traducir "la voluntad de crecimiento" en los oportunos textos europeos.

"No preparo este Consejo informal con una actitud de conflicto, sino todo lo contrario, siguiendo un enfoque que permita dar a Europa la dimensión de crecimiento que le ha faltado hasta ahora", subrayó.