El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, el francés Hervé Ladsous, se encuentra en Siria, donde se ha reunido con los observadores que el organismo internacional tiene desplegados en el país árabe y ha visitado Damasco y Homs, informó hoy Naciones Unidas.

Ladsous lleva a cabo una visita de cuatro días en Siria, donde además de comprobar el progreso del despliegue de los observadores, también se ha reunido con representantes del Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, y de la oposición, según detalló ante la prensa un portavoz de la ONU, Farhan Haq.

El objetivo del jefe de los "cascos azules" de la ONU es "facilitar la segunda fase" de la llamada Misión de Supervisión de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS), según explicó Haq, quien aseguró que Ladsous ha recibido el compromiso de Gobierno y oposición de que respetan el plan de paz ideado por el enviado especial Kofi Annan.

El diplomático francés aseguró durante sus encuentros con ambas partes que "el fin de la violencia sólo llegará si los sirios y todas las partes, dentro y fuera de Siria, eligen el camino del diálogo", explicó la misma fuente en la sede de la ONU en Nueva York.

"La clave ahora, según Ladsous, es construir diálogo y confianza entre las partes", añadió Haq, quien también destacó "el descenso de la violencia" visible en el país desde que llegaron los observadores internacionales, además de "la rapidez récord" con la que se han desplegado los militares desarmados.

En estos momentos, la UNSMIS cuenta con 266 observadores sobre el terreno y con 71 miembros del personal civil, según los nuevos datos divulgados por Haq, con lo que la misión va camino de cumplir "muy pronto" con el objetivo de alcanzar a finales de mes los 300 observadores aprobados por el máximo órgano internacional de seguridad.

La seguridad de los expertos internacionales también centró las conversaciones de Ladsous con las partes del conflicto sirio, después de que se hayan visto afectados por varios ataques.

Los observadores, que dependen de la protección del régimen sirio, deben verificar el cumplimiento del plan de paz para Siria, que incluye el cese de las hostilidades entre las fuerzas gubernamentales y la oposición.

El personal de la UNMIS procede de varios países, entre los que destacan seis naciones latinoamericanas -Argentina, Brasil, Ecuador, Guatemala, Paraguay y Uruguay-, además de un nutrido grupo de países europeos: Alemania, Bélgica, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Italia, Noruega y Suiza.

Rusia y China también han cedido militares para la misión, así como Bangladesh, Benin, Burundi, Burkina Faso, Chad, Egipto, Filipinas, Ghana, Indonesia, Jordania, Malaui, Mauritania, Marruecos, Nepal, Níger, Kenia, Kirguistán, Senegal, Sudáfrica y Yemen.

Desde el comienzo de la revuelta contra el régimen de Bachar Al Asad en marzo de 2011, más de 10.000 personas han muerto por la violencia en Siria, según datos de la ONU, que cifra en 230.000 los desplazados internos y en más de 60.000 los refugiados en países limítrofes, como Turquía y Líbano.