El presidente de México, Felipe Calderón, defendió hoy el papel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) como un organismo que puede ayudar a los países de la región a superar los desafíos comunes, y rechazó que el proteccionismo sea la vía para salir de la crisis.

Durante su participación en la segunda cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de México y de los países que integran la Comunidad del Caribe (Caricom), que se celebra este lunes en Barbados, Calderón argumentó que "sólo a través de una mayor cooperación lograremos superar los desafíos que tenemos en común".

El mandatario mexicano coincidió con el secretario general de Caricom, Irwin LaRocque, en que, en cualquier caso, la recién nacida Celac "no debe pretender eliminar, cancelar o sustituir a otros organismos de los que somos orgullosamente parte".

Calderón argumentó que su país "siente una gran cercanía" con los países del Caribe, a los que le unen "profundos lazos históricos y de amistad", así como "un destino común y anhelos comunes de una mayor prosperidad para nuestra sociedad".

"Somos al final de cuentas parte de la comunidad del Caribe. Es nuestra tercera frontera", apuntó Calderón al comienzo de una reunión en la que está previsto que los mandatarios de ambas regiones alcancen acuerdos para estrechar lazos en áreas como turismo, comercio, inversiones, seguridad y cooperación para el desarrollo.

El presidente mexicano abogó por "promover el intercambio de experiencias" que ayuden a fomentar el empleo entre los jóvenes, modernizar los puertos y favorecer las vías de transporte.

"Estoy seguro de que a través del diálogo podremos poner en funcionamiento iniciativas valiosas y creativas para impulsar juntos el desarrollo y el empleo que tanto necesitamos", afirmó.

Por lo que se refiere al crimen organizado, consideró que "debemos enfrentarlo organizadamente", ya que "es una actividad transnacional que padecen nuestros países y que requiere la acción conjunta de todos".

En ese sentido agradeció el apoyo de los países del Caribe a la propuesta mexicana de crear el Esquema Hemisférico contra la Delincuencia Organizada Transnacional.

Otra área de colaboración por la que apostó fue la relacionada con la reconstrucción de Haití, sobre la que expresó "la firme voluntad de México de seguir apoyando estos esfuerzos".

"Es fundamental también fortalecer las relaciones comerciales y de inversión (entre México y Caricom), que se han más que triplicado en 10 años pero aún son sólo el 3 % de todo el comercio de México con América Latina y el Caribe", reclamó el mandatario.

En ese sentido, reiteró su apuesta por el libre comercio como "una herramienta poderosa" para combatir la crisis económica y aseguró que "el proteccionismo y la estatalización son vías equivocadas".

"Estoy convencido -dijo- de que si el mundo quiere encontrar una salida viable a la actual recesión que padecen muchas naciones, la ruta del crecimiento ordenado pasa por más comercio y más inversión global".

En su calidad de presidente del G20, que en junio se reunirá en México, se comprometió a tratar no sólo la ralentización económica mundial, sino establecer también "una ambiciosa agenda para el desarrollo" que aborde asuntos como la necesaria "inclusión financiera de las familias más pobres del mundo" o el "inclemente" encarecimiento de los alimentos.

Por lo que se refiere a los reclamos de los países que integran Caricom de que México sea portavoz de sus intereses ante el G20 en las discusiones sobre la reforma de las instituciones financieras internacionales, dijo ser "bien consciente" de su problema.

Argumentó que "es muy importante que se escuchen las perspectivas" de países como los de Caricom, que se quejan de no tener acceso a los instrumentos que esas instituciones financieras ofrecen a las naciones más endeudadas.

Otro de sus compromisos fue el de buscar alternativas medioambientales para los Estados insulares, cuyo temor por el cambio climático y la elevación de los mares no debe ser "una preocupación filantrópica", sino "de viabilidad y supervivencia".