El cuarto grupo bancario español BFA-Bankia, nacionalizada con la conversión en acciones de un préstamo público de 4.500 millones, necesita entre 7.000 y 7.500 millones de euros adicionales para su saneamiento, señaló hoy el ministro de Economía de España, Luis de Guindos.

El ministro de Economía aseguró hoy en un foro organizado por el diario económico Cinco Días que "Bankia es más segura que hace un mes", antes de la nacionalización, y sostuvo que "tras los planes que pondrá en marcha el nuevo equipo, será una de las marcas punteras de la banca española".

Antes deberá pasar un periodo de "apoyo publico", para después ser "privatizada", señaló.

El nuevo presidente de BFA-Bankia, Jose Ignacio Goirigolzarri, que sustituyó en ese puesto a Rodrigo Rato, está trabajando en el plan de viabilidad de la entidad, que incluirá una petición de ayuda adicional al Estado en forma de inyección de capital o de títulos convertibles en acciones.

Según medios financieros, Goirigolzarri podría presentar el plan de viabilidad esta semana.

Las acciones de Bankia mantenían su rebote alcista hoy en la apertura del mercado y subían un 6,89 % hasta los 1,87 euros, tras haber sufrido fuertes caídas la pasada semana.

El FROB, el organismo estatal mediante el cual se convirtieron en acciones los 4.500 millones de préstamo público, tiene un plazo de tres años para vender su participación en un proceso de subasta competitiva.

De Guindos expresó su confianza en el grupo financiero, que tiene "una enorme liquidez, tiene una franquicia impresionante en España desde el punto de vista comercial, tiene un equipo de gestión de probado prestigio y unos trabajadores que yo valoro como ministro, y que han demostrado su compromiso con la entidad".

Con respecto a la reforma financiera, recordó que hoy se darán a conocer las dos empresas independientes a las que se encargará la auditoría de la cartera inmobiliaria de la banca española.

El ministro dijo que con las medidas adoptadas hasta ahora la cartera inmobiliaria de los bancos "está cubierta al 45 %", lo que consideró "más que suficiente", al ser preguntado sobre la eventualidad de que se obligue a la banca a sanear la cartera de hipotecas particulares de clientes, ante las dudas de que en el futuro pueda aumentar la morosidad.

De Guindos reconoció, no obstante, que existen dudas sobre si se debe extender el saneamiento a las "hipotecas individuales y otras partes de la cartera", como los créditos a empresas no inmobiliarias.

"No olvidemos que en España las hipotecas se pagan, ni que el euribor se ha reducido y también el esfuerzo de las familias, pero también que el paro se ha incrementado", señaló.

Al mismo tiempo, destacó que las empresas mejorarán su liquidez gracias a la inyección de 30.000 millones que supone el plan de pago de proveedores por parte de las administraciones públicas, lo que dijo "será un soplo de aire de vida a estas empresas".

Por otra parte, De Guindos descartó la necesidad de que los bancos españoles reciban ayuda de fondos europeos, en contra de lo que había planteado el presidente francés, François Hollande.