Al menos dos personas murieron anoche y 18 resultaron heridas en un enfrentamiento armado entre partidarios y detractores del régimen sirio en el barrio de mayoría suní de Tarik al Yadide, en el oeste de Beirut, informaron hoy a Efe fuentes policiales.

Durante cinco horas, los seguidores del Partido Árabe, prosirio y liderado por Jaled Beryaui, se enfrentaron a los simpatizantes de la formación política Futuro, el grupo del ex primer ministro Saad Hariri, de tendencia antisiria.

En los combates se emplearon ametralladoras y granadas autopropulsadas, dijeron las fuentes.

Varias tiendas y vehículos de la zona resultaron destruidos, mientras que dos edificios sufrieron incendios, apuntaron medios de comunicación libaneses.

El origen de los choques fue la muerte ayer por disparos de soldados libaneses del clérigo suní Ahmad Abdul Wahid en la región norteña de Akkar, fronteriza con Siria.

Las circunstancias de la muerte son confusas, ya que algunos testigos aseguraron que el religioso desobedeció la orden de detenerse de los militares, mientras que uno de sus acompañantes afirmó que los uniformados abrieron fuego cuando el jeque intentó dar media vuelta, según la televisión LBC.

Tras su muerte, manifestantes cerraron carreteras y quemaron neumáticos en barrios de mayoría suní de la capital y en otras regiones como Akkar.

Los combates en Tarik al Yadide terminaron al amanecer con la entrada del ejército en el barrio y la expulsión de Beryaui y sus seguidores, añadieron las fuentes.

El tráfico se ha restablecido en todas las carreteras, a excepción de las de la región de Akkar, donde hoy se celebrarán los funerales del clérigo y de un escolta suyo, que también murió en el incidente.

La semana pasada, la ciudad de Trípoli, en el norte del Líbano, fue escenario de choques entre partidarios y opositores del régimen de Damasco, que causaron diez muertos y 130 heridos.

El conflicto sirio ha profundizado la división entre los libaneses, de los que una parte, encabezados por el grupo chií Hizbulá, apoya a Damasco, mientras que la otra respalda la revuelta popular iniciada a mediados de marzo de 2011.