El director franco-polaco Roman Polanski reapareció hoy en el Festival de Cannes sobre una alfombra roja pasada por agua que precedió a la exhibición del filme "Amour", del austríaco Michael Haneke.

Polanski, del que ya se ha exhibido en el festival un documental sobre su reclusión domiciliaria en Suiza en 2009 y que presentará la versión restaurada de "Tess" en unos días, apareció rodeado de otros directores de cine.

Estaban con él, entre otros, el británico Ken Loach, el francés Claude Lelouch, el canadiense David Cronenberg, el brasileño Walter Salles, el iraní Abbas Kiarostami y el actor británico Jeremy Irons.

Todos ellos precedieron bajo una lluvia incesante a los miembros del jurado, con su presidente, el realizador italiano Nanni Moretti, que se exhibieron ante los fotógrafos guarnecidos bajo una enorme marquesina que, sin embargo, no cubría los famosos escalones del Palais de Festivals de Cannes.

El modisto francés Jean-Paul Gaultier, el actor escocés Ewan McGregor, la actriz gala Emmanuelle Devos o la actriz alemana Diane Kruger corrieron por la escalinata para no quedar empapados como resultado del diluvio que comenzó a caer en Cannes desde el mediodía y que deslució completamente un acto normalmente desbordante de glamur.

Y posteriormente aterrizaron en la alfombra roja la actriz francesa Isabelle Huppert, protagonista de la cinta de Haneke, acompañada de las otras estrellas del filme, los octogenarios Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva, que ya deslumbraron en unas interpretaciones que se pudieron ver en el pase matutino destinado a la prensa.