El jefe negociador palestino y miembro de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), Saeb Erekat, condenó hoy la celebración israelí de "la anexión ilegal de una ciudad ocupada", mientras miles de israelíes marchaban en conmemoración de lo que denominan la "reunificación" de la ciudad.

Unas 30.000 personas, en su mayoría jóvenes, marcharon esta tarde desde la céntrica calle de King George, hasta la vieja ciudadela amurallada (en la parte palestina y ocupada de la ciudad) ondeando banderas de la estrella de David.

"La comunidad internacional debería condenar esta marcha y las celebraciones oficiales como una clara incitación contra la paz", dijo en un comunicado Erekat, que recordó que "ningún miembro de la comunidad internacional ha reconocido la llamada reunificación" de Jerusalén.

Las celebraciones hoy del Día de Jerusalén, que encabezó esta mañana el primer ministro, Benjamín Netanyahu, con una ceremonia en Ammunition Hill, son a su entender "una clara prueba de que la paz no es parte de la agenda del gobierno israelí".

La ocupación de la parte oriental de la ciudad, que Israel mantiene desde 1967, es "una violación flagrante y temeraria de la legislación internacional y un intento de borrar la identidad palestina cristiana y musulmana de la ciudad", denunció en la nota Erekat.

El jefe negociador palestino acusó al ejecutivo israelí de permitir que "miles de extremistas marchen a través de la ciudad ocupada y amenacen a los ciudadanos palestinos" en lo que calificó de una "campaña de intimidación y provocación" que "inflama las pasiones religiosas y obstruye los esfuerzos de la comunidad internacional para alcanzar una solución negociada al conflicto".

"Jerusalén Este es una parte integral del territorio palestino ocupado y la capital del futuro estado palestino. Sin Jerusalén Este no habrá estado palestino. Jerusalén es la clave para la paz", añadió.