El equipo de la defensa del vicepresidente suní de Irak, Tarek al Hashemi, se retiró hoy de la sala del tribunal que lo juzga por supuestos delitos de terrorismo, y acusó a la Justicia de falta de independencia.

En un comunicado, Al Hashemi justificó la retirada de su defensa porque la corte tiene "la intención de incriminarlo", después de haber agilizado su juicio "sin tomar todas las medidas necesarias".

"¿Cómo pueden juzgar a alguien en ausencia por unos crímenes atribuidos a otros detenidos? Legalmente, hay que juzgar primero a estos detenidos y luego al ausente", dijo el vicepresidente en su nota.

"Todo esto es una señal de la presión que ejerce el Gobierno iraquí en este caso y de la falta de independencia de la magistratura", agregó.

Pese a la salida de la defensa, el tribunal prosiguió con la sesión escuchando los testimonios de testigos de la acusación, según informó la televisión estatal Al Iraqiya.

Uno de los abogados de Al Hashemi, que pidió el anonimato, explicó a los periodistas que la defensa decidió retirarse del proceso después de que el tribunal rechazase su petición de posponer la sesión de hoy.

Además, el tribunal también desestimó las denuncias que había presentado la defensa del vicepresidente contra varios testigos de la acusación que habían prestado su declaración en anteriores sesiones del proceso.

Este juicio, que ha causado una enorme crisis institucional en el país, ya había sido pospuesto en dos ocasiones anteriormente.

Al Hashemi y decenas de sus guardaespaldas están acusados de haber ejecutado al menos 150 actos armados, incluidos atentados con coches bomba y con artefactos explosivos, así como ataques contra peregrinos iraquíes e iraníes, contra oficiales de las fuerzas de seguridad y contra parlamentarios.

El vicepresidente suní, inculpado por haber ordenado supuestamente a sus guardaespaldas varios de estos asesinatos, buscó refugio en el Kurdistán iraquí tras conocer la orden de detención contra él y ahora se encuentra en Turquía.

El pasado día 8, la organización policial internacional Interpol emitió una alerta para la detención y la entrega de Al Hashemi entre los 190 países miembros de la organización.

El bloque político de Al Hashemi, Al Iraqiya, llegó a boicotear temporalmente las reuniones del Gobierno -encabezado por el chií Nuri al Maliki- y del Parlamento en señal de protesta por la detención de su dirigente.