Las autoridades indonesias han identificado todos los cuerpos de las 45 víctimas mortales del avión ruso que se estrelló contra el volcán Salak, en la isla de Java, el pasado 9 de mayo.

El jefe de la brigada médica de la Policía, Musadeq Ishak, declaró que el proceso de identificación ya ha concluido y adelantó que "las familias podrán recuperar los restos el próximo miércoles", informaron hoy los medios locales.

El equipo forense ha señalado que de los 45 cadáveres hallados, 31 son hombres y 14 mujeres, de los cuales 35 eran de nacionalidad indonesia, ocho rusos, un estadounidense y un francés.

La Policía informó, además, de que ha gastado alrededor de 800 millones de rupias (86.400 dólares, 66.650 euros) en las labores de identificación de las víctimas, que se iniciaron el pasado 12 de mayo y concluyeron ayer domingo.

Asimismo, las autoridades indonesias también recuperaron la caja negra con la grabación de las conversaciones en la cabina de pilotaje hace una semana pero todavía no han determinado las causas del accidente.

El avión, un Superjet 100 (SSJ-100) del fabricante ruso Sukhoi, se estrelló en una de las laderas del volcán Salak, de 2.211 metros y situado en las proximidades de la ciudad de Bogor, ubicada a unos 60 kilómetros al sur de Yakarta.

El piloto de la aeronave había solicitado a la torre de control permiso para descender de los 10.000 a los 6.000 pies (de 3.005 a 1.830 metros) y el aparato desapareció del radar cuando se encontraba a una altura de 6.200 pies.

Sukhoi estaba realizando una gira de promoción con este nuevo modelo por toda Asia, que comenzó en Kazajistán y que está previsto que terminase a mediados de mayo en Laos y Vietnam.

El avión, con una capacidad máxima de 95 pasajeros y una autonomía de vuelo de entre 3.000 y 4.500 kilómetros, fue creado para competir con modelos similares del canadiense Bombardier y el brasileño Embraer.