La temporada de Miami, una que se supone debe terminar con un campeonato de la NBA, corría riesgo de terminar antes de lo esperado.

LeBron James se encargó de poner orden. Y, esta vez, Dwyane Wade le dio una mano.

James anotó 40 puntos, Dwyane Wade añadió 30 — 22 de ellos en la segunda mitad — guiando el domingo la carga del Heat en ruta a una victoria de 101-93 sobre los Pacers de Indiana en el cuarto partido de las semifinales de la Conferencia Este. La serie quedó empatada 2-2.

Con Chris Bosh lesionado y en Florida, el dúo James-Wade salvó al Heat, que será anfitrión del quinto duelo el martes en la Arena AmericanAirlines.

"Supervivencia", dijo el coach del Heat, Erik Spoelstra. "De eso se trata en los playoffs".

James, el Jugador Más Valioso de la NBA en la campaña regular, cumplió un partido brillante, atrapando 18 rebotes y repartiendo nueve asistencias. Una actuación vital y oportuna, ya que Miami se encontraba contra las cuerdas en la serie.

"Aún va a ser una batalla", dijo James. "Es una serie de tres juegos ahora".

Wade se recuperó de su peor actuación en playoffs, y añadió nueve rebotes y seis asistencias.

Danny Granger encabezó a los Pacers con 20 puntos.

Abajo por 10 puntos en el tercer período, el Heat estaba en peligro de ver sus sueños de campeonato hechos añicos por un equipo de Indiana que simplemente respondía en ambos lados de la cancha y con el respaldo del bullicio de su afición.

Pero James y Wade no se iban a cruzar de brazos.

Wade, que solamente anotó cinco puntos en el tercer partido y le gritó a Spoelstra durante una pausa en el tercer parcial, en la derrota por 19 puntos sufrida por Miami, despertó en el tercero cuando acertó sus seis tiros y anotó 14 puntos.

"Yo he sido objeto de dudas previamente. Y lo volveré a ser", dijo Wade.