Expresos políticos cubanos acogidos en España han solicitado acceder a la Renta Mínima de Inserción (RMI), cuyo importe ronda los 500 euros (635 dólares), con el fin de poder paliar su falta de recursos una vez concluido el plan de ayudas del Gobierno, informaron hoy a Efe fuentes de la disidencia.

Alrededor de unos 40 excarcelados cubanos, residentes en su mayoría en las provincias de Madrid, Valencia y Málaga, han optado por pedir este salario social, cuya concesión depende de las comunidades autónomas.

Este colectivo y sus familiares se han acogido a esta vía después de que el Gobierno español descartara prolongar el programa de acogida que diseñó el anterior Ejecutivo socialista, consistente en unos 900 euros (1.143 dólares) para vivienda y manutención.

La RMI es un subsidio dirigido a aquellas personas residentes legalmente en España que carecen de recursos económicos y que tienen especiales dificultades para acceder al mercado laboral.

Los excarcelados consideran que su situación se ajusta a este perfil, puesto que no tienen otras ayudas y se encuentran desempleados debido a las trabas de las autoridades cubanas para homologar sus títulos profesionales, según las fuentes.

Alegan además que la solicitud se hace de forma individual, no como colectivo, para que no se interprete como un trato de favor respecto a ciudadanos españoles o inmigrantes que también aspiran al subsidio en el actual contexto de crisis.

Cada región española establece los requisitos para cursar esta contribución, así como el tiempo por la que se concede, que oscila entre los seis meses y un año.

La cuantía ronda los 500 euros, dependiendo del número de integrantes de cada familia.

El fin del programa de acogida del Gobierno español ha obligado a diversos expresos y familiares a abandonar los pisos de alquiler en los que estaban alojados.

Algunos han encontrado plazas en albergues, entre ellos, en el hostal Welcome, en el madrileño barrio de Vallecas, que fue adonde fueron trasladados los primeros exiliados que llegaron a España hace casi dos años.

Otro grupo sigue acampado frente a la sede principal del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid para protestar por la falta de ayudas.

Familiares de algunos presos han solicitado volver a Cuba, pero el régimen castrista no es partidario de su regreso, según las fuentes.