El ministro británico de Finanzas, George Osborne, ha alertado hoy de que la economía del Reino Unido se enfrenta a "enormes riesgos" derivados del "caos" y del posible empeoramiento de la crisis de la eurozona.

En un artículo publicado en el dominical británico "The Sunday Times", el titular de Economía insta a los líderes de Francia y Alemania a encontrar la "respuesta" a la crisis al tiempo que la cumbre del G8 en Camp David (EEUU) concluía ayer con un "incipiente consenso".

"Necesitamos que la eurozona solucione sus problemas pues la alternativa conlleva enormes riesgos para todo el mundo", dijo Osborne.

El ministro reveló que el Tesoro británico está preparando planes de contingencia para prever "cualquier resultado potencial" en situación.

"Es nuestra responsabilidad hacer todo lo que podemos para asegurar lo mejor a la vez que nos preparamos para algo peor", indicó.

También recordó que el Gobierno británico hará lo que sea necesario "para mantener al Reino Unido seguro en medio de la tormenta".

Aunque los funcionarios del Tesoro son extremadamente cautos a la hora de hacer predicciones acerca de si Grecia continuará en el euro o sobre el futuro de la divisa comunitaria, Osborne insistió en que lo mejor para los intereses británicos es que Grecia continúe siendo parte del euro.

No obstante, según fuentes gubernamentales a las que accedió "The Sunday Times", el Ejecutivo de coalición trabaja bajo la premisa de que Grecia pueda llegar a abandonar el euro.

Además, entre los planes de contingencia que prepara el Gobierno de David Cameron figuran los preparativos para la posibilidad de que pueda producirse un completo colapso del euro, según este dominical.

Osborne admitió que la recuperación de la economía británica está resultando "más difícil de lo que cualquiera podía haber previsto", pero señaló que sería "desastroso" desechar la estrategia gubernamental, que pasa por duras medidas de austeridad y recortes, para atajar el déficit del país.

El ministro reiteró además sus llamamientos a los países más fuerte de la eurozona para que apoyen a los más débiles y consideró que la zona euro debe trabajar hacia una mayor integración fiscal.

"Aquellos países con un déficit alto y una baja competitividad deben continuar afrontando sus problemas", dijo.