El mayor baile para recaudar fondos contra el sida de Europa, el Life Ball, ha celebrado sus 20 años con acento hispano gracias al protagonismo del actor español Antonio Banderas y la cantante cubana-estadounidense Gloria Estefan.

La fiesta benéfica tiene por lema este año "Lucha contra las llamas de la ignorancia", y entre las personalidades que han asistido se cuentan el ex presidente estadounidense Bill Clinton; la actriz Milla Jovovich, el actor Sean Penn, las modelos Naomi Campbell y Karolina Kurkova, el cantautor cubano-americano Jon Secada y las leyendas del jazz Randy Crawford y Al Jarreau, entre muchos otros.

El "Life Ball" recaudó el año pasado 1,9 millones de euros para proyectos de lucha y prevención del sida y es, además, un llamamiento contra la intolerancia y el rechazo que sufren quienes padecen esta enfermedad.

Después de haber dedicado el año 2009 al agua, 2010 a la tierra, y el 2011 al aire, en 2012 se completa el ciclo de los cuatro elementos de la naturaleza con el fuego, que ha despertado la imaginación de los miles de participantes.

La fiesta tiene lugar en el enorme Ayuntamiento neogótico de Viena, mutado para la ocasión en una gran discoteca con miles de personas que hacen de su vestimenta un canto a la fantasía: todo tipo de disfraces son bienvenidos, y los más atrevidos acuden incluso sólo con una capa de pintura sobre piel.

Dominaron los tonos de rojo vivo, naranja y amarillos, con numerosos demonios, al tiempo que las altas torres del Ayuntamiento se volvieron llamas coloradas, para luego mudar el color hacia el azul, conforme se escenificaba el lema de "apagar todas las llamas de la ignorancia" que obstaculizan la lucha contra el sida.

"Hay que concienciar a la gente y tenemos que hacer todo lo que esté en nuestra mano para conseguirlo", aseguró Milla Jovovich sobre el papel que deben de jugar las figuras con presencia pública en la lucha contra el sida.

Banderas ha entregado junto a Naomi Campbell el premio "Cristal de la Esperanza", por valor de 100.000 euros, a un proyecto en Suráfrica creado por Jackie Branfield, que lleva por nombre "Operation Bobbi Bear", y que lucha contra la violación de menores y el contagio de sida en el país africano.

El actor malagueño, que viajó a Viena en sustitución de su esposa, la actriz Melanie Griffith, quien a su vez tuvo que cancelar su participación por problemas de agenda, también destacó que las celebridades deben involucrarse para dar a conocer causas que de otra forma no tendrían tanta visibilidad.

En declaraciones a Efe, Banderas elogió iniciativas benéficas como el "Life Ball", y recordó que promueve la Fundación Lágrimas y Favores, que entrega becas para que universitarios sin recursos pueda estudiar en EEUU y Canadá, además de apoyar los cuidados paliativos de enfermos de cáncer.

"La universidad ha recibido recortes importantes y vamos a tratar de paliarlo con nuestro granito de arena", afirmó el actor sobre su fundación.

El espectáculo más imaginativo ha sido la participación de 100 jóvenes parejas del Baile de la Ópera que, con tres llamas luminosas cada una, recordaron a las 600 víctimas mortales de esta enfermedad que hubo en Austria en el primer año del Life Ball, en 1993.

Jon Secada puso música al poema "Still I rise" de la poetisa Maya Angelou, un canto contra los prejuicios y a favor de la tolerancia.

Como es tradicional, también se celebró un pase de moda, que ha sido una retrospectiva a cargo de Franca Sozzani, la directora desde 1988 de la edición italiana de la revista Vogue.