Nuevos enfrentamientos entre insurgentes de al-Qaida y fuerzas gubernamentales yemeníes dejaron el domingo 17 muertos, dijeron los mandos militares.

Ocho combatientes de al-Qaida, cuatro soldados y cinco voluntarios civiles han muerto desde la madrugada del domingo, precisaron los mandos.

El ejército inició un ataque en forma de tenaza el viernes contra la aldea de Jaar, parte de una ofensiva más amplia para recuperar Zinjibar, la capital provincial de Abyan, que está en control de al-Qaida desde hace más de un año.

Los insurgentes ligados a al-Qaida aprovecharon en levantamiento popular del 2011 en Yemen para ocupar territorio y varias aldeas en el sur del país, desalojando a las fuerzas gubernamentales y estableciendo su propio gobierno. En las últimas semanas, el ejército inició una ofensiva para expulsar a los insurgentes de sus reductos, y coordina la iniciativa con un pequeño contingente de fuerzas estadounidenses en Yemen.

Los militares dijeron que los aviones teledirigidos estadounidenses aportaron información a las fuerzas regulares.

Los mandos militares indicaron que la aviación yemení bombardeó una zona ubicada a unos cinco kilómetros (3 millas) de Jaar. Cerca de 70% de los residentes de la aldea huyeron en los últimos meses para escapar de la lucha.

Los funcionarios, que hablaron a condición de guardar el anonimato según las normas militares, dijeron que los insurgentes utilizaron ataques suicidas mediante vehículos cargados de explosivos contra los puestos de control y otros objetivos para entorpecer el avance del ejército y pidieron refuerzos de las aldeas cercanas.

El nuevo presidente de Yemen, Abed Rabbo Mansour Hadi, juramentó en febrero dentro de un acuerdo mediado por Estados Unidos y Arabia Saudí para poner fin a la violencia.