El presidente de EEUU, Barack Obama, llegó hoy a Chicago para ejercer de anfitrión en la cumbre de la OTAN que se celebrará entre el domingo y el lunes en esta ciudad con la participación de delegaciones de 62 países y centrada en la transición en Afganistán.

El mandatario aterrizó en el aeropuerto internacional de Chicago a las 20.30 hora local (01.30 GMT del domingo) acompañado de su esposa, Michelle.

Obama llegó a Chicago, su ciudad de adopción y en la que inició su carrera política, procedente de Camp David tras participar allí en la cumbre del G8, que concluyó con un "incipiente consenso" sobre la solución a la crisis en Europa, que debe pasar por el crecimiento y la creación de empleo, pero sin descuidar la disciplina fiscal.

Chicago es también la ciudad donde Obama pronunció su discurso triunfal nada más ganar las elecciones en noviembre de 2008 y donde su equipo de campaña para la reelección ha instalado su cuartel general.

El presidente, que se alojará en el Hotel Sheraton, comenzará el domingo con una reunión con su homólogo de Afganistán, Hamid Karzai, y después tendrá otra con el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.

A continuación Obama y Rasmussen participarán en la sesión inaugural de la cumbre, que entre el domingo y el lunes debatirá el papel de la OTAN en Afganistán tras la retirada del grueso de sus fuerzas en 2014 y cómo asegurar la defensa de la alianza en tiempos de recortes presupuestarios.

Obama espera que la OTAN refrende su estrategia en Afganistán, país del que EEUU sacará sus últimas tropas en 2014, en consonancia con el calendario de retirada establecido por la Alianza.

Cuando faltan menos de seis meses para las elecciones presidenciales en EEUU, Obama quiere añadir a la lista de logros de su mandato el haber conseguido estabilizar Afganistán y hablará de ello ante sus socios en la OTAN.

Usar en su favor la baza de Afganistán le conviene en un momento en el que las últimas encuestas dan un empate técnico entre él y su probable rival republicano, Mitt Romney.