Si se cumplen los deseos de Shia LaBeouf, esta edición del Festival de Cannes será apenas un comienzo.

Después de viajes anteriores al festival con las películas espectaculares "Transformers" y "Wall Street: Money Never Sleeps", LaBeouf llegó con su primera película en competencia, "Lawless", ambientada en la época de la Ley Seca, y un cortometraje dirigido por él, "Howard Cantour.com".

"Cuarto de hotel más pequeño, pero orgullo mucho mayor", dijo en una entrevista poco antes del estreno de "Lawless" el sábado.

En "Lawless", dirigida por John Hillcoat, LaBeouf es el menor y menos violento de tres hermanos productores clandestinos de alcohol (Tom Hardy, Jason Clarke), que defienden su libertad en los Apalaches de un policía brutal que llega de Chicago (Guy Pearce).

La película, que la Weinstein Co. estrenará más adelante, significa un nuevo rumbo para LaBoeuf, en cuya joven carrera han primado las películas de acción más que las obras animadas por los personajes como "Lawless".

"He realizado muchas películas sobre argumentos y efectos", dijo LaBoeuf. "Ahora descubro que me atraen, y me permiten realizar, más películas sobre gente y personajes".

Para LaBoeuf, de 25 años, regresar a Cannes es como volver a la escena de un crimen. En 2010, expresó desdén por dos de sus propias películas — "Transformers: Revenge of the Fallen" y "Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull"_, lo que constituye una violación grave de la etiqueta hollywoodense, sobre todo cuando los directores son Steven Spielberg y Michael Bay.

"Cannes es una gran parte de mi proceso de aprendizaje", dijo. "He perdido amigos. He padecido angustia extrema aquí".