La presidenta del Concejo Municipal de Nueva York, Christine Quinn, contrae hoy matrimonio con su novia, la abogada Kim Catullo, en una ceremonia en la Gran Manzana a la que están invitados el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, y el gobernador del estado, Andrew Cuomo.

Quinn y Catullo, ambas de 45 años, se dan el sí quiero tras más de una década de relación y después de la aprobación de matrimonio entre personas del mismo sexo el año pasado, en una ceremonia en el barrio de Meatpacking de Manhattan que será oficiada por la exjuez estatal Judith Kaye y ante unas 300 personas.

Además de las dos principales figuras políticas del estado de Nueva York, la larga lista de invitados incluye a los senadores Charles Schumer y Kirsten Gillibrand, el asambleísta Vito López, el congresista Joseph Crowley así como una docena de concejales de la ciudad, entre otros.

Una de las más férreas activistas de la campaña que concluyó el verano pasado con la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en Nueva York, el nombre de Quinn suena desde hace meses con fuerza para luchar por una candidatura para las elecciones del próximo año de las que saldrá el sucesor de Bloomberg.

Un sondeo publicado recientemente por la universidad de Quinnipiac situó a la demócrata Quinn a la cabeza de los posibles aspirantes, por delante del republicano Raymond Kelly, jefe del Departamento de Policía, quien todavía no ha confirmado su interés en una candidatura.

Bloomberg, que tiene previsto hacer una donación a la fundación de lucha contra el cáncer fundada por la pareja como regalo de bodas, dijo esta semana que Quinn es "muy competente" y que podría ser "una gran alcaldesa", aunque no quiso apoyar explícitamente su candidatura.

Con su boda, Quinn sigue los pasos de otros políticos neoyorquinos que contrajeron matrimonio tras su legalización, como los asambleístas Matthew Titone y Daniel O'Donnell, que se casaron con sus respectivas parejas en los últimos meses, o el concejal Jimmy Van Bramer, que hará lo mismo en julio.

La semana pasada, el presidente de EE.UU., Barack Obama, decidió "dar un paso adelante" y mostrarse por primera vez a favor del matrimonio homosexual, después de que lo rechazara en 2008 siendo candidato y que dos años más tarde dijera que su postura estaba "evolucionando".

El estado de Nueva York aprobó a finales de junio de 2011 los matrimonios entre personas del mismo sexo, después de una larga batalla parlamentaria y de un tenso debate entre republicanos y demócratas en el Senado, que concluyó con una histórica votación y las primeras bodas un mes más tarde.

El matrimonio homosexual también es legal en Connecticut, Iowa, Maryland, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Vermont y Washington, así como en el Distrito de Columbia, mientras que otros cinco estados, Delaware, Hawai, Illinois, Nueva Jersey y Rhode Island, permiten las uniones civiles.