El presidente francés, Francois Hollande, afirmó hoy en Camp David que los líderes del G8 reunidos para tratar asuntos económicos "no trataron" sobre las necesidades de capital de los bancos españoles.

El flamante presidente galo se mostró ayer favorable a que se recapitalice a los bancos españoles en apuros, poco después de mantener una reunión con el presidente estadounidense, Barack Obama, previa al inicio de la cumbre de las potencias industrializadas y Rusia.

Hollande se limitó hoy a negar que en la sesión de más de dos horas centrada en la crisis de la Eurozona los líderes del G8 hablaran de la necesidad de destinar fondos, que podrían venir de fondos europeos, para ayudar a la banca española.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aseguró el viernes que España está en disposición de hacer frente por sí sola a los problemas en su sector bancario y no necesitará ayuda exterior.

España ha recurrido al Banco Central Europeo (BCE) para dar una mayor credibilidad a la valoración independiente de la cartera crediticia de la banca española y en dos meses espera concluir su análisis sobre los balances de las entidades.

El comunicado de la sesión del G8 de hoy sobre economía se centró en apoyar las medidas tomadas por los países de la zona euro para hacer frente a la crisis, al tiempo que felicita que se haya abierto un debate "sobre cómo generar crecimiento, mientras se mantiene el compromiso con la consolidación fiscal".

El documento reconoce como prioridad "combatir el estrés financiero", al tiempo que se deben "construir sistemas sólidos a lo largo del tiempo sin estrangular el crecimiento del crédito en el largo plazo".

Este jueves, la agencia de calificación Moody's rebajó entre uno y tres escalones en la calificación que otorga a 16 grandes bancos españoles, incluido el grupo Santander y su filial británica, y BBVA.