El Gobierno chileno y la oposición de centroizquierda se enfrentan estos días a cuenta de la responsabilidad de la exmandataria Michelle Bachelet en la fallida alerta de tsunami de 2010, lo que ha elevado la tensión política en vísperas del discurso presidencial del 21 de mayo.

En el trasfondo de la polémica subyace la elevada popularidad de la exmandataria, a la que los sondeos dan como ganadora en las presidenciales de 2013 sea cual sea su oponente, aunque ella no ha dicho si volverá a ser candidata.

Las tensiones comenzaron el martes, cuando parlamentarios del Gobierno difundieron un nuevo vídeo grabado en la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) tras el terremoto de 8,8 grados ocurrido a las 3.34 horas del 27 de febrero de 2010.

Esa noche hubo descoordinaciones entre la Onemi y el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), que emitió una alerta de tsunami pero la retiró antes de que la Onemi, dependiente del Ministerio del Interior, la comunicara a la población.

El terremoto dejó 550 víctimas, de las que 156 fallecieron y otras 25 desaparecieron debido al tsunami que le siguió.

Por no emitir esa alerta, ocho personas, entre ellas dos altos cargos de la Administración de Bachelet, el exsubsecretario de Interior Patricio Rosende y la exdirectora de la Onemi Carmen Fernández, fueron imputadas la semana pasada por el cuasidelito de homicidio.

Pero los parlamentarios apuntan hacia la responsabilidad de Bachelet, que estuvo esa noche en la Onemi junto a Rosende y Fernández, con los que compartía informaciones contradictorias que llegaban desde distintos puntos del país.

La Fiscalía ha descartado imputar a Bachelet y la ha eximido de responsabilidad.

Lo novedoso del vídeo conocido esta semana es que con la ayuda de subtítulos se puede oír cómo por radio se alerta de que un concejal de Juan Fernández ha dicho que ese archipiélago ha sido devastado por olas gigantes, mientras Bachelet habla con los medios y descarta que haya ocurrido un tsunami.

La grabación fue analizada en la comisión investigadora sobre el 27-F abierta por la Cámara de Diputados.

La Concertación, la coalición de centroizquierda que gobernó entre 1990 y 2010, reaccionó con indignación ante lo que consideran ataques a Bachelet y sus parlamentarios decidieron dar por cortadas sus relaciones con el Ejecutivo de Sebastián Piñera.

Además, como señal de protesta, el senador y expresidente Eduardo Frei (1994-2000) anunció que no asistirá al discurso que cada 21 de mayo, Día de las Glorias Navales, el presidente ofrece en el Congreso.

Mientras, los jefes de partido aseguran que ellos sí estarán presentes en esa relevante cita política, aunque se teme que algunos parlamentarios aprovechen la instancia para interrumpir al presidente y emitir consignas a favor de Bachelet.

Ya el año pasado se produjeron incidentes protagonizados por activistas y parlamentarios de oposición, aunque por otras causas.

Diputados y senadores del Gobierno han recibido en este caso el apoyo del Gobierno, lo que ha avivado el enfrentamiento.

"Transformar esto en una oportunidad de aprovechamiento en lugar de que la Justicia opere de manera independiente, tranquila, como debe de ser, es realmente una bajeza", declaró hoy a los periodistas Carolina Tohá, presidenta del Partido por la Democracia (PPD).

"No hay nadie en Chile que esté sobre la ley", le respondió el portavoz del Ejecutivo, Andrés Chadwick, para quien al "anteponer situaciones políticas a la búsqueda de la verdad, (sí) se está ofendiendo a las víctimas".

Bachelet vive desde finales de 2010 en Nueva York, donde se desempeña como directora ejecutiva de ONU Mujeres, y el próximo lunes estará en París para iniciar una visita de cinco días.

Desde que dejó Chile, la exmandataria ha guardado silencio sobre el debate político local y cuando viaja al país trata de pasar desapercibida.

Mientras, la Concertación, que tiene una baja valoración ciudadana, intenta proteger a su figura mejor posicionada para recuperar el poder en 2014. También Piñera sufre bajos índices de aprobación, de entre un 24 y un 26 %, según varias encuestas. EFE

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