El número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, y el español Rafa Nadal, tercera raqueta del circuito, reeditarán mañana la final de la que ya fueron protagonistas en la pasada edición del Masters 1000 de Roma y la tercera en la que va de año.

En la pasada edición fue el serbio quien obligó a abdicar al que hasta ahora había sido el emperador del torneo romano, Rafa Nadal, en cinco ediciones, por un contundente 6-4 y 6-4 que grita venganza para el español.

Aunque Nadal en la rueda de prensa de hoy, tras superar al valenciano David Ferrer en semifinales, aseguró que para él lo más importante no era "ganar ante Novak Djokovic o Roger Federer, sino conquistar el Masters 1000 de Roma".

Pero agregó que una victoria sobre Djokovic supondría ganar al "mejor del momento".

Por su parte, el número uno aseguró hoy que el español Rafa Nadal es el "mejor de siempre" sobre la tierra batida, aunque se mostró convencido de sus "opciones" de cara a nuevo duelo de mañana.

El tenista de Belgrado explicó que, tras las victorias obtenidas el año pasado en Madrid y Roma ante Nadal, por primera vez en su carrera sobre arcilla, ahora sabe que puede ganar si juega "bien", algo de lo que no era consciente antes de 2010.

Roma será mañana el escenario del tercer choque de este año entre ambos tenistas, todos ellos finales, y supondrá además romper el empate que mantienen aun esta temporada, con el serbio que se impuso en la hierba del Abierto de Australia y con el mallorquín que lo ganó en la tierra batida de Montecarlo.

Será el partido número 34 que les verá protagonistas, y que hasta ahora tiene un balance de 17 victorias de Nadal contra 14 del serbio.

Nadal se ha coronado en cinco ocasiones en sus siete participaciones hasta ahora en la arcilla roja de Roma.

Mientras que para "Nole" es la quinta vez que disputa este torneo, en el que ha llegado cuatro veces a la final.

El número uno del mundo alcanzó el escalón más alto del trofeo romano tras vencer en una hora y 39 minutos, por 6-2 y 7-6(4), al segundo mejor tenista del circuito, el suizo Roger Federer, a quien se le vuelve a atragantar la arcilla romana, uno de los tres Masters 1000 que aun no ha ganado.

Djokovic, que llegaba a esta semifinal con algunos momentos de apagón en su juego como el primer set que perdió contra Juan Mónaco, en octavos, o el 7-5 en la primera manga con el francés Jo-Wilfried Tsonga, disputó hoy el mejor encuentro que ha afrontado en este torneo.

Por su parte, Nadal, número 3 del mundo, alcanzó hoy la final tras eliminar a su compatriota David Ferrer, sexta raqueta del circuito, que aunque le puso las cosas difíciles en el primer set, acabó claudicando por 7-6(6) y 6-0.

Nadal reconoció que el primer set contra el de Jávea fue el más duro que ha tenido que afrontar en la temporada en tierra, mientras Djokovic, muy satisfecho con su tenis de hoy, aseguró que había sido el mejor partido que ha disputado esta temporada en tierra.