Industriales y su potente ofensiva enfrentan a un balanceado equipo de Ciego de Avila a partir del domingo en una final inédita de la liga cubana de béisbol.

Industriales, el equipo más laureado del béisbol cubano, saldrá en busca de su 13ra corona. Ciego de Avila jugará su segunda final al hilo, tras perder la del año pasado frente a Pinar del Río.

El último título que conquistó Industriales fue en 2010 con el legendario Germán Mesa como piloto y dos lanzadores que se crecieron en el montículo, el zurdo Arley Sánchez y Armando Rivero.

Pero Rivero abandonó el elenco, en tanto Sánchez no jugó esta temporada por una lesión en un codo y el cuerpo monticular luce como el talón de Aquiles de Industriales. El piloto este año, Lázaro Vargas, fue campeón olímpico con Cuba en 1992 y subcampeón en 1996, además de ganar cinco títulos nacionales como antesalista de Industriales durante 20 años.

Industriales es "el equipo insigne de nuestra pelota, en playoff prácticamente no se equivoca y aprovecha muy bien las debilidades del contrario. Su batería combina poder, tacto y velocidad en el corrido de las bases, y hasta el séptimo turno no tiene bache. Su pitcheo quizá sea el arma menos profunda", comentó Roger Machado, el dirigente de Ciego de Avila, en declaraciones al diario Granma.

Machado jugó en los dos Clásicos Mundiales, además fue campeón olímpico en 2004 y lleva cinco años como timonel de la novena avileña que Vargas consideró como "un rival de respeto. Es uno de los más integrales de la pelota cubana".

Industriales quedó segundo en la zona occidental en la etapa regular y superó 4-3 a Matanzas en la serie semifinal. Ciego de Avila se ubicó tercero de la región oriental y despachó 4-2 a Granma en las semifinales.

Un atractivo duelo abrirá la final: el capitalino Odrisamer Despaigne, con récord de 13-8 y líder de ponches (128) en la temporada, frente al avileño Vladimir García (14-5) y segundo en efectividad (1.71).

La ofensiva de Industriales, la quinta mejor del campeonato con promedio colectivo de .295, la encabeza Rudy Reyes (.353), mientras que sus compañeros Yasmani Tomás y Alexander Malleta despacharon 16 y 14 jonrones, respectivamente.

Ciego de Avila bateó colectivamente para .272, y tiene en sus filas a Rusney Castillo, quien tuvo promedio de .336, con 16 cuadrangulares y 28 dobletes.

La defensa de los avileños fue la mejor de la etapa regular con 58 errores, en tanto Industriales fue uno de los equipos que más errores cometió, 108.

Industriales será el anfitrión del primer cotejo de la final el domingo por la tarde en el estadio Latinoamericano con capacidad de hasta 60.000 espectadores. El primero que llegue a cuatro victorias será el nuevo campeón del béisbol cubano.