Una bomba fue detonada el sábado frente una escuela de enseñanza media que lleva el nombre de un fiscal asesinado, matando a una adolescente e hiriendo a varios estudiantes más, dijeron las autoridades.

El artefacto estalló pocos minutos antes de las 8 de la mañana, en el puerto adriático de Brindisi, en el sur del país, cuando se encontraban concentrados los estudiantes antes de asistir a clase en el Instituto de Formación Profesional Morvillo-Falcone, nombre del asesinado fiscal Giovanni Falcone y su esposa, Francesca Morvillo, una jueza que murió igualmente en el atentado dinamitero de 1992 perpetrado en una carretera siciliana por la Cosa Nostra.

La víctima mortal fue Melissa Bassi, de 16 años, de la cercana aldea de Mesagne, dijo el alcalde Franco Scoditti.

Uno de los estudiantes heridos, una muchacha que caminaba frente a la escuela con la fallecida, al parecer se encontraba en estado crítico tras ser operada. Las autoridades dijeron que por lo menos siete estudiantes resultaron heridos, aunque algunos medios noticiosos dijeron que son 10.

El hospital Perrino de Brindisi, a donde fueron llevados los heridos, se negó a facilitar información por teléfono.

La doctora Paola Ciannamea, que atendió a varios de los heridos en Perrino, dijo a los reporteros que uno de los lesionados es una adolescente que se encuentra en estado grave pero estable tras ser operada. Agregó que otros pacientes seguían en el quirófano, luego de sufrir quemaduras en la explosión.

Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad del atentado.

Italia ha observado el 20mo aniversario del asesinato del fiscal y su esposa, perpetrado en una carretera siciliana , aunque no quedó claro que hubiese una conexión entre el atentado del sábado y la mafia.

En Brindisi, el funcionario de la agencia de protección civil Fabiano Amati dijo que la estudiante falleció a causa de las heridas tras ser llevada a un hospital, y que por lo menos otros siete estudiantes fueron ingresados. El canal de televisión Sky TG24TV dijo que la fallecida tenía 16 años.

Uno de los estudiantes que presenció el atentado dijo a los reporteros que una de las muchachas heridas, con el cabello quemado, gritaba "Melissa, Melissa" al darse cuenta de que su amiga estaba gravemente herida.

La ministra del Interior Anna María Cancellieri que por ahora "no hay elementos" que permitan culpar del atentado al crimen organizado.