Ben Ainslie, héroe británico especialista en navegación a vela y tres veces campeón olímpico, inició el sábado el relevo de la antorcha para los Juegos Olímpicos de Londres con un paseo a través de una multitud que con lágrimas en el rostro y ondeando banderas ovacionaba la llegada de la llama.

Cientos de personas tomaban fotografías con sus teléfonos celulares mientras Ainslie caminaba elegantemente entre ellas y golpeaban panderos de plástico entregados por los patrocinadores, creando un rugido que estremeció las laderas de este pintoresco lugar, el punto más occidental en Inglaterra.

El sol ascendió y salpicó de luz por todo el páramo, animando los espíritus en un lugar conocido por su niebla. Fue sencillamente una fotografía para una tarjeta postal del inicio del recorrido, el cual durará 70 días y termina con el encendido del pebetero para inaugurar los Juegos el 27 de julio en Londres.

Los organizadores de los Juegos dan por hecho que el resto del mundo está emocionado por las olimpiadas. Pero para quienes realmente están trabajando es para la gente que vive aquí, la gente que está pagando 9.300 millones de libras esterlinas (14.700 millones de dólares) para ser sede del acontecimiento y que se están preguntando si es dinero bien invertido.

Ellos necesitan que el relevo de la antorcha inspire pasiones en Gran Bretaña antes de los Juegos; y , al menos en el primer día, estaba funcionando. La gente se levantó tan temprano como las 4 de la mañana para mirar la llama olímpica elevarse con el sol.

"Es icónico, ¿no es así?", dijo Beverly Wills, de 47 años, quien asistió con su esposo y su hijo. "No va a ocurrir nuevamente en nuestra vida. Nos une a todos", agregó.

La llama olímpica llegó a suelo británico la noche del viernes, una semana después de ser encendida por los rayos de sol en la Olimpia antigua. El astro del fútbol David Beckham y la princesa Ana destacan entre las personalidades que llegaron a recibirla, llevándola en el Vuelo 2012 de British Airlines a la Estación de la Real Fuerza Aérea Naval en Culdrose.

Los pilotos de rescate aéreo condujeron entonces el fuego olímpico a Land's End por la mañana. Dieron vueltas sobre la multitud, y se levantaron cientos de manos para saludar mientras ovacionaban el acontecimiento.

La ovación no fue sólo para la llama. Después de todo esta es una isla, y el equipo de búsqueda y rescate a menudo salva vidas. "Fue una forma grandiosa de homenajear a los muchachos de búsqueda y rescate", dijo Paul Deighton, director ejecutivo del comité organizador. "Eso es lo que nuestros portadores de antorcha hacen: honrar a héroes no reconocidos debidamente".

A partir de aquí, la llama olímpica recorrerá el país en un viaje de 12.874 kilómetros. Aparecerá en Stonehenge y Escocia, en Durham y en Dover, en Londres y en Liverpool. Los organizadores están orgullosos de decir que la llama estará a 16 kilómetros del 95% de la población británica.

Ellos esperan, junto con funcionarios de turismo, crear un video a manera de tarjeta de visita sobre todas las cosas bellas de Gran Bretaña, una suerte de comercial que diga "vengan y visítenos".