Un atacante suicida detonó los explosivos que llevaba en un punto de inspección policiaco en el este del país, matando a 13 personas, informaron las autoridades.

El atacante caminó hacia el retén en el distrito Alí Sher, ubicado en la provincia de Khost cerca de la frontera con Pakistán, y detonó su chaleco cargado con explosivos, dijo el jefe de la policía provincial, general Mohamad Zazia. Las autoridades revisaban vehículos de la gente que transitaba por el lugar en el momento de la explosión, agregó Zazia.

"El objetivo del atacante eran los policías y los civiles", dijo el general. "Desafortunadamente, la mayoría de las víctimas son civiles".

En un comunicado, la oficina del gobernador de la provincia de Khost dijo que murieron 13 personas por el estallido — incluidos 10 civiles, dos policías afganos y un guardia fronterizo. Otras seis personas resultaron heridas, entre ellas dos agentes de la frontera, señaló la oficina.

Agregó que dos policías afganos y seis civiles murieron, mientras que otras dos personas resultaron heridas.

En todo Afganistán continúan ocurriendo ataques suicidas y otras formas de violencia, en momentos en que jefes de Estado asisten a una reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en Chicago para hablar sobre la seguridad en esta nación.

Las fuerzas extranjeras prevén en su mayoría abandonar el país o ceder al menos las labores principales de seguridad para finales de 2014.

En los últimos dos años, decenas de miles de efectivos de la coalición encabezada por Estados Unidos han llegado a los bastiones del Talibán en el sur. En muchas de esas zonas, han tenido éxito para reforzar la seguridad.

Pero el Talibán ha mostrado su resistencia, al abrir nuevos frentes en el norte y el occidente, y al intensificar los ataques en el oriente.