En "Moonrise Kingdom" Wes Anderson lleva su meticulosamente creado mundo al bosque.

Hasta un filme de Anderson relativamente flojo es más elaborado que la mayoría de las casas de muñecas, así que nadie debe esperar cine testimonial de su más reciente fábula. Pero la película, una historia de amor preadolescente en una isla rústica de Nueva Inglaterra, sí incluye secuencias filmadas con cámara en mano.

Para Anderson, cuyo trabajo previo fue la cinta animada "The Fantastic Mr. Fox" ("El fantástico Sr. Zorro"), es un regreso a los caprichos del cine con actores.

"Fue agradable tener esa cierta falta de control que se encuentra en un plató", dijo Anderson en una entrevista en Cannes, donde "Moonrise" inauguró el prestigiado festival de cine previo a su estreno en las salas comerciales el 25 de mayo. "Es agradable ir a los sitios de rodaje con un grupo. En cierto modo lo extrañaba".

Hacer "Moonrise Kingdom" fue esencialmente como ir de campamento para la usual tropa de actores de Anderson (Bill Murray, Jason Schwartzman), así como aquellos que se les unieron (Bruce Willis, Tilda Swinton, Edward Norton, Frances McDormand).

Rodada en una isla en Narragansett Bay, Rhode Island, el filme sigue a un chico huérfano de 12 años (Jared Gilman) que se escapa de su grupo de niños exploradores — cuyo líder es interpretado por Norton — con su joven amada (Kara Hayward), la triste hija de una familia local (Murray, McDormand). La trama transcurre en 1965, en una Estados Unidos más inocente y pintoresca.

Aunque las películas de Anderson — "Rushmore" ("Tres son multitud"), "The Royal Tenenbaums" ("Los excéntricos Tenenbaum") — suelen ofrecer un sentido infantil de banalidad, "Moonlight Kingdom" está contada casi completamente desde la perspectiva de los niños. Para Anderson todo comenzó con los recuerdos de su propio primer amor, un misterioso sentimiento nuevo que a diferencia de su joven protagonista él no investigó.

"Es un recuerdo de una emoción, pero en cierto modo es un recuerdo de una fantasía también", dijo Anderson. "Todo lo que ocurre en la historia es lo que no me pasó a mí".

Naturalmente, Anderson ha abastecido la cinta de elementos cuidadosamente seleccionados, como libros para niños ficticios cuyas portadas fueron específicamente diseñadas por varios colaboradores. Pero cuando los dos niños se lanzan a la jungla, un ambiente más natural se apodera de la pantalla.

Mientras la filmografía de Anderson a menudo ha girado en torno a una disparidad de inocencia y un mundo cínico, "Moonrise Kingdom", coescrita por Roman Coppola, es su más cruda dicotomía de adultos y niños. En el filme, los adultos reaccionan de manera diversa a las ocurrencias de los niños, con una oportunidad de redención para el oficial de policía encarnado por Willis.

"Sus adultos siempre son una especie de decepción", dijo Swinton, quien interpreta a una burócrata simplemente llamada "Servicios Sociales", en una conferencia de prensa en Cannes. "Y en esta película, creo que más que en cualquier otra, los adultos son los decepcionados y los niños, ellos tienen el grial".

Schwartzman, un frecuente colaborador de Anderson desde "Rushmore" y quien considera al director su mentor, piensa que sus cintas se están volviendo más introspectivas.

"Siento como si Wes en cada película está examinando, de un modo más intenso, un aspecto de algo que está en su propio cuerpo y su propio mundo", dijo Schwartzman. "Y creo que en otras películas ha examinado o jugado con la idea de sentimientos de amor en la juventud y con el sentirse atrapado o confundido".