Serbia vive hoy la primera jornada de reflexión antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que se celebrarán el próximo domingo y que enfrentarán al pro europeo Boris Tadic, quien aspira a un tercer mandato, y al opositor conservador Tomislav Nikolic.

Se espera una votación reñida, ya que el resultado de la primera vuelta, el pasado día 6, fue casi un empate: Tadic quedó primero con el 25,31 % de los votos, con una mínima su ventaja sobre el 25,05 % logrado por Nikolic.

La campaña electoral concluyó anoche entre denuncias de Nikolic de supuesto fraude electoral en los pasados comicios, y llamamientos de Tadic contra la desestabilización en el país y sus instituciones a las que podrían llevar esas acusaciones, que considera infundadas.

Tadic indicó al cierre de la campaña que las elecciones del domingo son "un referéndum sobre el futuro de Serbia", especialmente sobre la velocidad de su camino hacia la Unión Europea (UE) para convertirse en su miembro de pleno derecho, dando a entender que él impulsa un ritmo sólido, mientras que la política de su contrincante sería "vagar" en esa vía.

Nikolic, un antiguo ultranacionalista que ha moderado de postura, pidió a los ciudadanos "dar su voto para cambios en Serbia", y "condenar a Tadic por lo que ha prometido y no ha cumplido".

Los dos políticos compitieron en las presidenciales también en 2004 y 2008, y en ambas ocasiones ganó Tadic, quien fue el presidente de Serbia hasta que dimitió, el 4 de abril pasado, para adelantar las elecciones y hacerlas coincidir con las legislativas.

Los programas electorales, la grave situación económica del país, con una tasa de desempleo del 24 %, el bajo nivel de vida y el descontento social han quedado a la sombra de las acusaciones y críticas mutuas de los contrincantes en la campaña.

Varios días después de la primera ronda, que coincidió con las elecciones parlamentarias en el país, Nikolic denunció manipulaciones con votos, que atribuyó a Tadic y a su partido.

Sus denuncias fueron rechazadas como infundadas por la Comisión electoral (RIK), la Fiscalía y ONGs que supervisaron la votación.

Nikolic organizó protestas en varias ciudades, y aseguró que con sus partidarios defenderán "físicamente cada voto" el domingo.

Ese líder de centro-derecha, que en un principio amenazaba con boicotear la segunda vuelta, se muestra convencido de su victoria al indicar que va a las elecciones "con mucha voluntad y fe" para "derrotar el Estado partidista y corrupto de Tadic".

"No tengo el derecho al boicot de las elecciones, porque los ciudadanos de Serbia quieren cambios, que yo les aseguraré", dijo.

Tadic, a su vez, acusó a Nikolic de intentos de restar legitimidad a las elecciones y desestabilizar el país "para lograr de esa forma lo que no logró en las urnas".

"Serbia necesita ahora una política prudente, sobria y de calma (..) necesita aprovechar la oportunidad que hemos abierto al obtener el estatus de país candidato a la adhesión comunitaria (en marzo pasado)", indicó Tadic.

Este líder se presenta como garante de la vía europea de Serbia y político capaz de atraer inversiones extranjeras, necesarias para el desarrollo y la creación de nuevos puestos de trabajo.

Nikolic, que en la década de 1990 fue un viceministro durante el Gobierno del autoritario Slobodan Milosevic, dice ahora ser partidario de la vía europea, así como de un mayor acercamiento a Rusia, y pretende ser un puente entre el Este y el Oeste.

Los analistas consultados por Efe consideraron que su eventual llegada al poder, si bien no detendría el proceso de integración europea de Serbia, sin duda que lo ralentizaría.

El Partido Progresista Serbio (SNS), de Nikolic, es el ganador relativo de las legislativas del 6 de mayo con 73 escaños logrados en el Parlamento nacional -de un total de 250-, frente a los 67 del Partido Democrático (DS), de Tadic.

Sin embargo, el DS tiene más posibilidad de coaligarse y ya acordó con su grandes socios socialistas de la actual coalición en el poder y la tercera formación más votada en las parlamentarias, trabajar juntos para buscar más aliados y formar una nueva mayoría para gobernar en un nuevo mandato.

Tanto los socialistas como otras varias formaciones pro europeas y minorías anunciaron su apoyo a Tadic en la segunda vuelta.

Nikolic, a su vez, cuenta con el apoyo del nacionalista antieuropeísta ex primer ministro serbio Vojislav Kostunica, líder del Partido Democrático de Serbia (DSS).

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Snezana Stanojevic