La canciller federal alemana Angela Merkel al parecer incursionó el viernes en las agitadas aguas políticas de Grecia cuando, según Atenas, sugirió que esta nación efectuara un plebiscito sobre el euro junto con las elecciones nacionales del mes próximo.

Inicialmente Berlín se negó a formular declaraciones y después negó que Merkel hubiera ventilado esa sugerencia durante una conversación telefónica con el presidente griego Karolos Papoulias. La presunta propuesta agitó el ambiente del espectro político griego y algunos partidos dijeron que equivalía a entrometerse en los asuntos internos del país.

La supuesta afirmación de Merkel fue mencionada primero por el vocero del gobierno griego, Dimitris Tsiodras, en una declaración. Dijo que Merkel "también transmitió al presidente ideas de celebrar un plebiscito junto con las elecciones acerca de la medida en que los ciudadanos griegos desean permanecer en la eurozona".

Grecia, conmovida por una crisis, debe celebrar elecciones el 17 de junio para poner fin a un estancamiento político después que la votación anterior del 6 de mayo terminó en un Parlamento indeciso. El progreso de los partidos contrarios a las promesas de austeridad, formuladas para garantizar los vitales préstamos de rescate financiero internacional, ha planteado temores de que, si prevalecen, la nación podría verse obligada a abandonar el euro.

Tsiodras dijo que un referendo estaba "evidentemente" descartado, ya que cae fuera de la jurisdicción del nuevo gobierno interino recientemente designado.

Una portavoz del gobierno alemán dijo que las versiones sobre la supuesta propuesta de plebiscito no eran ciertas. Agregó que la conversación entre Merkel y Papoulias — que habla alemán fluidamente — eran confidenciales.

La portavoz, que habló el viernes por la noche después de consultar con la cancillería, no puede ser identificada de acuerdo con la política nacional.

El líder conservador Antonis Samaras, cuyo partido Nueva Democracia, favorable al rescate financiero internacional, obtuvo una victoria pírrica en la elección del 6 de mayo, dijo que la supuesta sugerencia de Merkel era, "en el mejor de los casos, desafortunada".

"Grecia no necesita un referendo para demostrar su elección en favor del euro, una elección que defiende con tremendos sacrificios", afirmó. "Pero el pueblo griego merece el respeto de sus socios europeos".

El líder de la Coalición Izquierda Radical, Alexis Tsipras — cuyo partido antirrescate obtuvo un sorpresivo segundo puesto en la elección_, opinó que Merkel trataba a Grecia "como un protectorado".

Las relaciones entre ambas naciones han sido turbulentas en los dos años y medio de la profunda crisis financiera griega, que requirió préstamos internacionales desde mayo del 2010 para mantener a Atenas solvente.