Francia llamó hoy a una "rápida resolución de las diferencias" surgidas en relación con la cuestión del Sáhara Occidental, después de que Marruecos retirase ayer su confianza al enviado especial de la ONU, Christopher Ross.

"Francia llama a una rápida resolución de las diferencias, que tienen en cuenta las legítimas preocupaciones de todas las partes, y reitera su apoyo a la búsqueda de una solución política a la cuestión del Sáhara Occidental, bajo los auspicios de la ONU, conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad", indicó el Ministerio galo de Exteriores.

La reacción de la diplomacia francesa se produce después de que Rabat acusara a Ross de haber renunciado "a los principios de negociación estipulados por las resoluciones del Consejo de Seguridad" de Naciones Unidas.

Marruecos critico también el "comportamiento desequilibrado y parcial en varias ocasiones" de Ross.

"Francia ha tomado nota de la declaración de Marruecos", agregó el portavoz del Ministerio de Exteriores, Bernard Valero, quien reafirmó el apoyo galo "al plan de autonomía marroquí, que en la actualidad es la única proposición realista sobre la mesa de negociaciones y que constituye una base seria y creíble de una solución en el marco de las Naciones Unidas".