El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció hoy el compromiso de empresas privadas de destinar 3.000 millones de dólares a inversiones agrícolas para luchar contra el hambre y la pobreza justo antes del comienzo de la cumbre del G8.

El mandatario aseguró en una intervención en una conferencia organizada por la Agencia Estadounidense de Ayuda Internacional (USAID) que los países del G8 se atendrán también a los compromisos tomados en la cumbre de 2009 en L'Aquila (Italia) para invertir 22.000 millones de dólares en países pobres, especialmente en África.

"Debemos cumplir los compromisos de L'Aquila. No son promesas vacías", indicó Obama con respecto a los fondos acordados en programas a tres años que chocan ahora con un contexto de crisis y austeridad en los países ricos.

"Para la nación más rica del mundo es un imperativo moral liderar la lucha contra el hambre", dijo el presidente al anunciar la llamada.

Según Obama, 45 empresas privadas se han comprometido a coordinar proyectos con los Gobiernos e instituciones para sacar a decenas de millones de personas de la pobreza.

"Los objetivos pasan por aumentar los ingresos de los agricultores y sacar a millones de mujeres y niños de su situación de pobreza", indicó Obama, quien agradeció el compromiso de los Gobiernos africanos.

En el discurso estuvieron presentes los mandatarios de Benín, Etiopía, Ghana y Tanzania, a los que Obama agradeció su compromiso por un crecimiento integrador que permita a sus ciudadanos abandonar la pobreza.

El gobernante estadounidense, que esta noche dará comienzo a la cumbre del G8 como anfitrión en Camp David, dijo que la lucha contra la pobreza es también un "imperativo económico", ya que la creación de una clase media en África y países como Haití o Bangladesh contribuirá a la economía mundial.

Obama aseguró que ahora hay una nueva estrategia, "en lugar de dar comida, nos asociamos con países para perseguir objetivos ambiciosos" y que es también un "imperativo económico" ampliar la clase media en países pobres para estimular las exportaciones y economías de las naciones industrializadas.

"El propósito del desarrollo es crear las condiciones para que la asistencia (exterior) no sea necesaria nunca más, para que la gente tenga la dignidad y el orgullo de la autosuficiencia", indicó Obama.