Las bailarinas del célebre cabaré parisino Crazy Horse han puesto fin a la primera huelga en la historia de este establecimiento, que emprendieron hace dos días por las diferencias con la dirección respecto a sus salarios, informaron hoy los medios franceses.

De esa forma, vuelve a levantarse el telón de uno de los cabarés más reputados de la capital francesa, que continuó desde anoche con la representación de "Feu", concebido por el diseñador de accesorios de moda Christian Louboutin.

Las cabareteras, que exigían un aumento salarial del 15 por ciento, suspendieron los espectáculos programados para el martes y el miércoles de esta semana y trasladaron su protesta a los medios de comunicación.

Pero durante una reunión celebrada ayer, los representantes de las 18 bailarinas llegaron a un acuerdo con la dirección que incluye la pretendida subida de sueldo y mayor flexibilidad en sus compromisos de promoción, informó el cabaré sin más precisiones.

Según las afectadas, ganaban de media menos de 2.000 euros netos al mes (unos 2.500 dólares), que consideran "el salario del oficio más bajo de París", teniendo en cuenta que producen trece espectáculos por semana y que regresan a sus casas de madrugada.

Entre otras cosas, exigían que su remuneración tuviera en cuenta la exposición que supone desnudarse cada noche durante las coreografías del celebrado espectáculo y también que no se las considerase como "vulgares" bailarinas de striptease.

"Hace años que se pedía un aumento de salario y más consideración para nuestro oficio. Nuestro sueldo no tiene en absoluto en cuenta nuestra carga de trabajo y nuestro desnudo", declaró a "Le Parisien" la delegada sindical de las llamadas "Crazy girls", Suzanne Durand, quien responde al sobrenombre de "Liv mee not".

Zonnie Rogenne, de 22 años, se quejó, por su parte, de que la dirección del establecimiento quiere mostrar en los reportajes que las chicas son "joyas" y "objetos de deseo seleccionados con rigor" mientras que la nómina no está "a la altura de esa reputación y de la nobleza de este lugar excepcional".

El Crazy Horse, creado en 1951 por Alain Bernardin, es uno de los cabarés de más renombre de París, junto con el Moulin Rouge, el Lido o el Follies Bergères.

Recientemente, por en su escenario se han quitado la ropa estrellas como la diva del burlesque Dita von Teese, la cantante Arielle Dombasle o la actriz Clotilde Courau en coreografías firmadas por creadores como Philippe Decouflé o Christian Louboutin.