La Policía de Indonesia anunció hoy que ha identificado a 15 de las 45 víctimas mortales del avión ruso que se estrelló en la ladera de un volcán de la isla de Java, el pasado 9 de mayo, cuando realizaba un vuelo de exhibición.

El director del hospital de la Policía encargado de los exámenes forenses, Agus Prayitno, señaló que los 15 cadáveres identificados pertenecen a cinco mujeres y diez hombres, de los cuales dos son extranjeros y los demás indonesios, según el medio indonesio Detiknews.

Prayitno pidió paciencia a los familiares de las víctimas porque no podrán entregar los cadáveres hasta que concluyan el proceso de identificación que realizan con muestras de ADN y dentales.

El avión, un Superjet 100 (SSJ-100) del fabricante Sujói, transportaba 45 personas: ocho rusos, entre tripulación y representantes de la compañía, un francés, un estadounidense y el resto eran indonesios.

El Hospital de la Policía Nacional en Kramat Jati, en Yakarta, ha recibido más de una treintena de sacas de plástico con restos mortales recogidos en la zona del accidente.

La Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate anunció ayer que habían encontrado todos los cadáveres, pero las operaciones en las que participan más de 170 personas continúan para localizar la caja negra con el registro de vuelo.

La caja negra con la grabación de las conversaciones en la cabina de pilotaje se recuperó el pasado fin de semana.

El Superjet 100 (SSJ-100) se estrelló el miércoles 9 de mayo en una de las laderas del volcán Salak, de 2.211 metros y situado en las proximidades de la ciudad de Bogor, ubicada a unos 60 kilómetros al sur de Yakarta.

El aparato había solicitado a la torre de control permiso para descender de los 10.000 a los 6.000 pies (de 3.005 a 1.830 metros) y desapareció del radar cuando se encontraba en los 6.200 pies.

El SSJ-100 llevaba a cabo una gira de promoción por Asia, que comenzó en Kazajistán y que iba a finalizar a mediados de mayo en Laos y Vietnam.

Sujói fabricó esta aeronave, con una capacidad máxima de 95 pasajeros y una autonomía de vuelo de entre 3.000 y 4.500 kilómetros, para competir con el canadiense Bombardier y el brasileño Embraer.