El historiador Eusebio Leal, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, calificó el viernes como "un acto de suprema cortesía" el haber recibido un visado estadounidense que le permitió visitar Nueva York y Washington, y que despertó intensas críticas de legisladores estadounidenses de ancestros cubanos.

Al pronunciar una conferencia en el centro de estudios The Brookings Institution, Leal dijo sentirse "muy orgulloso" de haber recibido el visado. "Es un acto de suprema cortesía para uno que llega aquí, y que no es precisamente otra cosa que una expresión contemporánea del Quijote de la Mancha".

La inusual presencia de un funcionario del Partido Comunista Cubano congregó una audiencia importante durante la conferencia que ofreció Leal sobre su labor al frente de proyecto de restauración del casco histórico de la capital cubana, conocido como la Habana Vieja.

Los legisladores estadounidenses de ancestros cubanos Mario Díaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen, Albio Sires y David Rivera anunciaron el jueves haber enviado una carta a la secretaria de Estado Hillary Clinton para quejarse por el visado otorgado no solo a Leal, sino también a Mariela Castro — hija del presidente Raúl Castro — para asistir a un evento académico en San Francisco, y a Josefina Vidal Ferreiro, directora del departamento Norte América del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Si bien concedió visas a 60 ciudadanos cubanos, Estados Unidos rechazó otras 11 solicitudes, dijo el viernes una portavoz del Departamento de Estado.

La lista de visas rechazadas incluye a académicos interesados en acercarse a Estados Unidos, y algunos se han expresado a favor de mayores cambios políticos y económicos en la isla.

Leal calificó las reformas económicas impulsadas por el gobierno de Raúl Castro como "irreversibles" y dijo que "tienen que ser profundizadas, tienen que ir hacia adelante y no debe excluirse en el futuro posibilidad ninguna porque Cuba es libre de tomar el cambio que le corresponde".

"El momento es apertura, relación, diálogo, construcción, y en el futuro veo con gran esperanza que los cubanos puedan reinvertir en nuestro país, que puedan llevar su experiencia, que puedan construir, que se reformen las leyes migratorias tanto cubanas como norteamericanas", destacó.

"No estoy aquí accidentalmente sino buscando y trabajando en la dirección que considero correcta, de que salvados los derechos nacionales y nuestro culto ancestral a nuestra soberanía, se establezca una relación normal" entre Estados Unidos y Cuba, añadió.

Estados Unidos mantiene un embargo comercial a Cuba desde 1962.

Además de asistir a Brookings, el itinerario de Leal en la capital estadounidense incluyó una visita al Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), a la facultad de Arquitectura de la universidad de Yale y al Fondo Nacional para Preservaciones Históricas, antes de retornar a La Habana el sábado.

Antes de venir a Washington, visitó en Nueva York el Museo Metropolitano.