Un puñado de activistas preparaba carteles el viernes para realizar manifestaciones en la pequeña población de Thurmont, bajo la atenta mirada de las autoridades, resueltas a mantenerlos alejados del retiro presidencial de Camp David, donde arribaban gobernantes para la cumbre económica global del G8.

Tanto la policía como los manifestantes pronosticaron que las manifestaciones serían pacíficas. Los activistas esperaban para el sábado el arribo de cientos de simpatizantes desde Baltimore y Washington, a una hora de distancia. El viernes eran apenas 15.

Los manifestantes pretenden ilustrar a la gente, no perturbar el desarrollo del G8, dijo Beth Emmerling, de la agrupación organizadora Ocupemos Baltimore.

"Preveo el titular de prensa, 'Primer G8 sin arrestos''', dijo.

Añadió que los gobernantes al arribar en sus helicópteros el viernes por la noche no verían los carteles con leyendas como "Los desechos nucleares no tienen solución" o "Terminar la guerra ya". Pero tiene la esperanza de que el presidente Barack Obama y sus huéspedes vean las noticias sobre las protestas.

"Estoy segura de que Obama tiene interés en saber lo que dice la gente, dado que es un año electoral", dijo Emmerling.

En el pasado se han producido algunas manifestaciones grandes y a veces violentas en ocasión del G8. La reunión de este año estaba prevista para realizarse en Chicago, seguida por una cumbre de la OTAN. En marzo, Obama resolvió trasladar el G8 a Camp David, pero negó que fuera por razones económicas.